México y Argentina comparten 136 años de relaciones diplomáticas construidas con cooperación constante y una identidad latinoamericana que se reconoce en la cultura, la academia, el comercio y la vida cotidiana.
En este sentido conversé con María Gabriela Quinteros, embajadora de la República de Argentina en México, sobre lo que nos une y lo que aún podemos fortalecer desde lo cercano: el diálogo, el intercambio y el turismo como experiencia de historia, naturaleza y tradición.
Quinteros es diplomática de carrera, con trayectoria consular y multilateral, y una vida profesional que ha cruzado fronteras. En la entrevista subrayó que el vínculo entre ambos países no es solo institucional sino profundamente cultural. “Es una relación de mutua admiración: a los argentinos nos interesa muchísimo la cultura mexicana y a los mexicanos la cultura argentina. Hablo muchas veces con gente de la Academia del Tango, gente mexicana que tiene una gran admiración por la música y el baile argentino”.
Esa afinidad se refleja en el cine, en las coproducciones y en los festivales. “También se ve esta afinidad y esta complementariedad en las coproducciones argentino–mexicanas, en el éxito que tienen las películas argentinas en los festivales de cine aquí en México y las películas mexicanas en la Argentina; o sea, no solamente la Época de Oro del cine argentino y del cine mexicano”.
La conversación también abordó el potencial económico de una relación entre economías complementarias. Quinteros enumeró parte del intercambio posible: “Principales productos de exportación de Argentina son aceites de soja, de girasol, algunos cereales, la carne argentina, que ha tenido un crecimiento importantísimo, el vino; pero también productos farmacéuticos, productos médicos y hospitalarios”.
Puente
Y, por supuesto, el turismo como un puente emocional entre naciones hermanas. “porque a los argentinos les encanta venir a México; por supuesto, les encantan las playas, pero también les gusta mucho la Ciudad de México; y a los mexicanos les encanta la Argentina, todos los que van vuelven realmente enamorados, de toda la diversidad que tenemos nosotros”.
La embajadora de Argentina en México destacó además una ventaja poco conocida para quienes planean vacaciones: “Algo que nosotros siempre tratamos de transmitir es el hecho de que nuestros centros de esquí tienen nieve y están operando cuando aquí en México es verano y cuando tienen ustedes también la posibilidad de tomarse vacaciones”.
Cerrar esta conversación con la embajadora Quinteros deja una idea central: la relación México–Argentina ya es sólida por historia, pero puede ser todavía más intensa si la alimentamos con cultura, intercambio, inversión y experiencias compartidas.
Y si algo confirma esta charla, es que la diplomacia también se construye con cercanía.

