Finalmente llegó el año en que México alojará de nuevo una Copa del Mundo. Será la tercera ocasión en que el país sea sede del máximo evento del futbol internacional —esta vez de manera compartida con Estados Unidos y Canadá—, acompañado de una serie de actividades previas que comenzarán a encender la emoción rumbo al momento en que el balón mundialista vuelva a rodar.
Antes de que México enfrente a Sudáfrica en el partido inaugural, el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México —nombre temporal que tendrá el ahora exEstadio Azteca, el partido de preparación más esperado que tendrá la Selección Mexicana será ante Portugal, el 28 de marzo, en lo que será la reinauguración formal del Coloso de Santa Úrsula después de varios meses de obras.
Será el reencuentro del Tricolor con su histórica casa. Su guarida crece en aforo a 90 mil butacas, mayor comodidad, mejora en la visibilidad, nuevas pantallas LED, implementación de un internet más veloz y otras amenidades que ofrecerán una gran experiencia a los aficionados, quienes en unos cuantos meses presenciarán cinco partidos de la Copa del Mundo 2026.
Es para esa ocasión tan especial que se eligió a Portugal, un equipo europeo de gran renombre, reciente campeón de la Liga de Naciones de la UEFA.
Como parte de las gestiones de la Femexfut para este partido se busca que el conjunto portugués cuente con Cristiano Ronaldo, considerado uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
La afición ha respondido con gran entusiasmo y las entradas ya se encuentran totalmente agotadas.
Además de este compromiso se tiene el objetivo de que la Selección Mexicana sostenga otros siete partidos de preparación con rivales como Bolivia, Panamá, Islandia y Bélgica. Será la última oportunidad para varios jugadores de llenarle el ojo al técnico Javier Aguirre, mientras que para el seleccionador será su última ventana para definir a su equipo ideal.
Ambiente festivo
Guadalajara y Monterrey, por su parte, también tendrán actividad internacional previo al Mundial al ser sedes de un torneo de repesca, a finales de marzo. En el Estadio Akron se disputarán dos partidos, donde Jamaica, Nueva Caledonia y Congo pelearán por un boleto al Mundial; en tanto que el Estadio BBVA alojará también dos encuentros, teniendo como protagonistas a Bolivia, Surinam e Irak por el mismo premio.
Estos partidos también funcionarán como prueba para medir la capacidad de los tres estadios mexicanos en su preparación logística de sedes mundialistas e impulsar entre los locales la fiesta futbolística que se vivirá durante el próximo verano.
A esto se suman las actividades que se preparan en las tres ciudades, como un recorrido del trofeo por las alcaldías de la Ciudad de México, unas placas conmemorativas para los autos capitalinos, conciertos, festivales gastronómicos; además del tradicional Fan Fest para que miles de personas puedan observar los partidos mundialistas en plazas públicas, entre otras.
La cuenta regresiva acaba de pasar la brecha de los 150 días para el arranque del Mundial de América del Norte. Y en México ya se empieza a sentir un ambiente festivo, que irá creciendo en las próximas semanas.

