Apenas iniciado 2026 el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) eligió por unanimidad de los 16 magistrados del pleno a José Ramón Amieva para encabezar el organismo en el periodo 2026-2028.
La decisión, tomada el 5 de enero, ocurrió luego de la ratificación en el Senado de cinco nuevos integrantes de la Sala Superior, una renovación institucional que marca el rumbo de la justicia administrativa en México.
A solo semanas de asumir el cargo, conversé con él sobre sus propuestas para esta nueva etapa.
La prioridad, explicó, es acercar la justicia administrativa a la ciudadanía. “Pensamos que dentro de los retos está constituir un órgano de defensa, una defensoría pública que acompañe al gobernado”, señaló al insistir en que cualquier persona debe poder acudir al tribunal sin que el costo sea un obstáculo.
Amieva recordó además que “la justicia administrativa es el medio de defensa que tiene el gobernado contra la autoridad”, por lo que su eficacia depende del acceso real que tenga la gente.
Otro eje de su agenda es la claridad de las resoluciones. “Las sentencias de fácil lectura son rendición de cuentas: no importa que no seas abogado, tienes derecho a entender”, afirmó, convencido de que la confianza pública se construye cuando las instituciones explican sus decisiones con lenguaje sencillo y directo.
Confianza
En un tiempo de mujeres, coincidimos en que la perspectiva de género debe ser transversal. Señaló que “la paridad no solo es decir que una mujer está ahí; tiene que estar en puestos de toma de decisiones”. Y agregó: “Toda política pública tiene que ponerse unas gafas donde la mujer sea el centro… Las mujeres no son un grupo vulnerable; son un grupo en constante empoderamiento”.
Analizamos también la agenda tecnológica. Amieva habló de expedientes digitales, audiencias remotas y capacitación para usuarios y operadores del sistema. En este contexto, explicó que la Inteligencia Artificial (IA) debe entenderse como apoyo técnico para organizar información y agilizar procesos: “La IA es una herramienta que acerca información para tomar mejores decisiones, no para sustituir al juzgador”.
La agenda 2026-2028 del TFJA, en voz de su presidente, apunta así a tres prioridades concretas: acceso real a la justicia, resoluciones comprensibles y modernización institucional.
En un país donde la relación entre ciudadanía y autoridad exige mayor confianza, estos pasos serán decisivos para que la justicia administrativa cumpla su función de equilibrio entre ley y gobierno.

