Cada generación tuvo a su héroe
Foto: Christian Sánchez / Creative Commons
18 septiembre, 2014
Pablo Reyes
Columnas

Gracias por venir, Gustavo

La espera me agotó/ No sé nada de vos/ Dejaste tanto en mí./ En llamas me acosté En un lento degradé/ Supe que te perdí

Así rezan las primeras frases del tema Crimen, uno de los sencillos más sonados del cuarto álbum de estudio como solista de Gustavo Cerati, titulado Ahí vamos, que fue lanzado al mercado el 4 de abril del ya lejano 2006.

La frase parece tener cada vez más sentido ahora para quien escribe humildemente tras esta pantalla y estas teclas, pues la noticia de la partida final de Cerati, fallecido el pasado 4 de septiembre en Buenos Aires, Argentina, luego de un paro respiratorio tras cuatro años en coma, no deja de conmoverme.

Cada generación tuvo a su héroe. Y en el universo del rock los héroes llevan guitarras colgadas en la espalda y escriben los mejores versos, las mejores melodías. “Es como cuando murió John Lennon, papá”, dijo algún incauto por ahí, quizá tratando de hacer entender la noticia a su progenitor.

Guardando las debidas distancias, tal vez este chico tiene razón: se nos fue nuestro héroe, nuestro Lennon latinoamericano.

Muchos a los que quizá no les queda más remedio en la vida que mirar el vaso medio vacío dijeron que ya no había posibilidad, que Gustavo Cerati no volvería jamás después del coma en el que cayó en 2010 tras sufrir un accidente cerebrovascular al finalizar un concierto en la ciudad de Caracas. Tristemente estaban en lo cierto.

Pero uno, que es soñador y quizás un poco terco también, no dejaba de imaginarse el día en que la frase “Cerati despertó” sería anunciada en la primera plana de algún diario de cualquier país latinoamericano, o incluso ver circular viralmente el hashtag #CeratiVive en redes sociales.

La realidad es otra. Este genio del rock latinoamericano partió finalmente luego de una desgastante estancia en coma en la clínica ALCLA en Belgrano, Buenos Aires. Desgastante para su familia, por supuesto, pues seguramente Gustavo seguía escribiendo sus versos aunque en el silencio de su agonía. El pasado 11 de agosto, en su cumpleaños número 55, su madre, Lilian Clark, habló entonces del estado de salud de Cerati en conferencia de prensa y confiaba en que sería él mismo quien daría la próxima entrevista.

Nada personal

“Hoy te busqué en la rima que duerme con todas las palabras./ Si algo callé es porque entendí todo, menos la distancia”.

Así versa Puente, primer sencillo del álbum Bocanada de 1999, grabado parcialmente en los estudios casa Submarina en Buenos Aires y los archirreconocidos Abbey Road, en Londres.

Rescato de un disco duro externo la discografía entera de Soda Stereo y Cerati en solitario. Por más trillado que parezca este hecho, la ocasión no es para menos, ya que si algo mantiene vivas a las leyendas de la música son sus discos, sus canciones, sus versos, las rimas que duermen con todas las palabras. Así que me callo, entiendo todo, escucho tu larga discografía, Gustavo, y te prometo que jamás dejaré de admirar tu enorme talento para componer estribillos potentes y épicos, aptos para multitudes latinas apasionadas. Aun así no entiendo la distancia. No es nada personal. En todo caso: gracias por venir, Gustavo, gracias totales.