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17 octubre, 2020
Sergio Pérezgrovas
Columnas

LA BANDA DEL AUTOMÓVIL GRIS

En 1933 los herederos de Rosas la restauraron, pero se perdió mucho material.

Un policía debe ser una mezcla de todos los hombres: un santo y un pecador, un diablo y un dios.

Emiliano Carpintero

Una de las primeras películas silentes que se estrenaron en nuestro país fue La banda del automóvil gris el 11 de diciembre de 1919, hace un siglo (aunque ya sé que estamos en 2020, pero este año no cuenta: ¡no nos lo hemos gastado!). Es, para la época, una superproducción todavía hasta nuestros días.

¿Pero qué hay detrás de esta singular cinta? Muy fácil: es una especie de documental ficcionado o, como diría el buen maestro Quintanilla, un docudrama.

Enrique Rosas filma en 1915 el fusilamiento de los ladrones. Recordemos que el cine tenía poco de haber llegado a México con Claude Ferdinand Bon Bernand y Gabriel Veyre, representantes de la casa Lumiére, en 1895. Don Porfirio quedó más que encantado con el aparato (el cinematógrafo, mal pensados). En esa época había una corriente importada por los rusos y en específico por Dziga Vertov con su famoso cine ojo o cine verdad, que a partir de una realidad filmada producía películas, casi todas documentales.
Pero el cineasta mexicano, a partir de filmar la muerte de los asaltantes, comienza una investigación y realiza junto con José Manuel Ramos el guion que verían terminado y filmado a finales de 1919.
Otro dato interesante es que escoge de protagonista a María Tereza Montoya, una diva de la época, y a Juan Manuel Cabrera, detective en la vida real que llevó el caso.

La alta sociedad se vio afectada por los crímenes de esta singular banda que viajaba en un carro Ford modelo T de doble asiento. Los maleantes se disfrazaban de militares y asaltaban las casas arguyendo que estaban en un cateo oficial.

La peli se divide en doce capítulos, fotografiada en blanco y negro por el mismo director y guionista, y termina con el fusilamiento que no es ficción.

En 1933 los herederos de Rosas la restauraron, pero se perdió mucho material. La encuentran disponible en la plataforma de YouTube.

Autonomía

Como siempre mandaron llamar al buen Tris a una vieja casona ubicada en Eje 6 Sur, antigua propiedad de Chespirito. Él había muerto hacía algunos años y su viuda doña Florinda se la vendió a unos ricachones. La casa estaba hecha un desastre. Se veía que los asaltantes llegaron a buscar la caja fuerte, pero en el camino se encontraron con los dueños y la señora de la limpieza y los acribillaron a mansalva. Toda la familia muerta.

Tris sabía que no era un ajuste de cuentas: los cuerpos no tenían señales de maltrato ni el famoso tiro de gracia.

Sabía además que había una banda que actuaba con un automóvil Tesla gris, porque decían las malas lenguas que tenía una cajuela muy grande y sobre todo no hacía ruido.

Tris sabía que esos carros eran muy costosos pero con poca autonomía, así que se sentó a esperar a que algún policía de tránsito reportara un Tesla gris parado. Cuál sería su sorpresa que a unos pocos kilómetros una patrulla paró al auto ocupado por cuatro sujetos que trataron de dispararle a la patrulla. Empezó la balacera, los asesinos se bajaron del carro. Tris tardó unos minutos en llegar por detrás y acabó con los maleantes, que no entendían de dónde salió el policía.