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21 marzo 2022
Sergio Sarmiento
Columnas

JUSTICIA O VENGANZA

“En el sistema jurídico mexicano todo acusado es inocente hasta que se pruebe lo contrario”.

Una cosa es hacer justicia, otra muy distinta buscar venganza. El propio presidente Andrés Manuel López Obrador lo señaló este 16 de marzo al referirse a la detención de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, exgobernador de Nuevo León: “Se tiene que informar bien sobre las causas. Lo que siempre recomiendo es que no se debe utilizar la ley para venganzas políticas. No se deben fabricar delitos y al mismo tiempo no debe haber impunidad”.

Nadie puede acusar al Bronco de haber sido un buen gobernador. Tomaba decisiones por ocurrencias y era muy descuidado con el manejo del dinero público. Las acusaciones en su contra por haber utilizado a empleados públicos y dinero del erario para reunir firmas y financiar su aventura como candidato independiente en 2018 fueron constantes. Una de esas la promovió el propio Samuel García, hoy gobernador de Nuevo León.

Pero si bien en 2021, al recibir su constancia como gobernador electo, García afirmó que no perdería “ni un segundo en peleas ni rencores”, la forma en que anunció la detención del Bronco muestra más una venganza que un acto de justicia.

Las denuncias contra el exgobernador por desvío de fondos y delitos electorales no son nuevas. Víctor Olea, el abogado que lleva su caso, argumenta que los delitos no prevén prisión preventiva oficiosa y que por lo tanto no era necesario realizar el operativo policial que llevó a su aprehensión. Se le pudo simplemente haber citado en un juzgado para informarle de las acciones en su contra.

Por otra parte, la detención no la anunció el fiscal de Nuevo León, como habría que esperar, sino el propio gobernador en un video histriónico en el que habló de la necesidad de castigar “a los que roban”. Al gobernador, sin embargo, no le toca ni solicitar ni obsequiar órdenes de aprehensión. Muchos menos dar por culpable a una persona contra la que hay una orden de aprehensión, pero que no ha iniciado siquiera su proceso judicial. En el sistema jurídico mexicano, o en cualquier real Estado de Derecho en el mundo, todo acusado es inocente hasta que se pruebe lo contrario.

Maniobras políticas

Tanto las declaraciones del gobernador García como la divulgación de fotografías del exmandatario en la cárcel son violatorias a sus derechos procesales. Estas violaciones serán utilizadas, sin duda, como argumentos para buscar su liberación. Hasta en eso se ha equivocado el gobernador García al actuar como si fuera denunciante, que sí lo es, pero también ministerio público y juez.

El Bronco no es el único político que está siendo víctima de acusaciones que parecen tener que ver más con la política que con la justicia. Sandra Cuevas, la alcaldesa de Cuauhtémoc, en el centro de la Ciudad de México, ha sido acusada de privación ilegal de la libertad y de agredir a golpes a dos mandos policiales en el interior de su oficina. Parece increíble que una mujer de apenas 1.57 metros de estatura haya podido secuestrar y golpear ella sola a dos comandantes de la policía. A pesar de que las acusaciones son inverosímiles, la juez que lleva su caso suspendió a Cuevas del ejercicio del cargo. Si esta “ausencia” se prolonga más de 60 días, el gobierno y el Congreso morenistas de la Ciudad de México podrán nombrar a un nuevo alcalde de su partido. Al parecer, Morena no ha aceptado todavía que su candidata, Dolores Padierna, fue derrotada en las urnas apenas en 2021.

Coincido con el presidente López Obrador. No podemos aceptar que los delitos de los funcionarios corruptos queden impunes. Pero es muy claro que en muchas ocasiones las acusaciones que estamos viendo son más venganzas o maniobras políticas que intentos reales por conseguir justicia.