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14 febrero 2022
Sergio Sarmiento
Columnas

POLÍTICA AMORDAZADA

“Es importante para todos recuperar la libertad de expresión”.

La política debería ser el campo del diálogo y los argumentos. En lugar de eso, en nuestro país se ha convertido, desde la reforma electoral de 2007, en el reino de la censura y la mordaza.

Esta semana vimos un nuevo ejemplo. El Instituto Nacional Electoral (INE) respondió a una denuncia del PRD estableciendo nuevas medidas cautelares contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Las palabras de AMLO que molestaron a los dirigentes del PRD fueron las siguientes: “Hicieron tan complicada la pregunta de la consulta que, primero, no se conoce, la gente no sabe si va a ser sí o no. Entonces, sí pedirles a todos que se busquen un buen traductor, porque esto tiene que ver con los expertos, para que no se vayan a equivocar al momento de ir a votar, y que ayuden, porque es muy sencillo, debería ser sí o no, pero hasta ahora no creo que sepan”.

El único comentario que me merecen estas palabras, pronunciadas el 2 de febrero en la conferencia de prensa de las mañanas, es que son ciertas, aunque están tan enredadas o más que la propia pregunta que se colocará en las boletas de la consulta. Sin embargo, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE le prohibió al presidente siquiera tratar el tema y ordenó que los textos y videos de la conferencia, o la porción en que emite estas palabras, se retiren de todos los canales y medios de difusión.

Los comentarios del presidente en las mañaneras deben limitarse “a la salud, la educación y la protección civil”. La consejera Beatriz Galindo afirmó que las medidas cautelares no buscan coartar la libertad de expresión del mandatario, sino “más bien garantizar la libertad de la ciudadanía de ir a participar en la jornada de revocación de mandato y optar por la circunstancia que consideren más idónea desde su percepción”.

Democracia

Esto es una tontería. Para empezar, el presidente no invitó a votar ni dijo que los ciudadanos deberían apoyar su ratificación. Pero aunque lo hubiera hecho, ¿qué tendría de malo?

La razón de ser de la política es precisamente lograr el diálogo, el intercambio de ideas, la argumentación. Desde la reforma electoral de 2007, sin embargo, las campañas políticas mexicanas se llevan a cabo en un ambiente de mordazas. Se ha llegado al colmo en la consulta sobre revocación de mandato: ningún político o funcionario, ni siquiera los partidos, pueden opinar o promover la participación ciudadana. El INE tiene un verdadero monopolio: solo él puede realizar la promoción o la difusión de la consulta.

El INE, claro está, no puede hacer más que lo que le dice la ley y estas restricciones están plasmadas en la legislación vigente. Hoy los simpatizantes del presidente se quejan, y con razón, de la mordaza que el INE le impone al mandatario. Yo estoy de acuerdo, pero ellos mismos participaron en la construcción del entramado de restricciones que se plasmó en la ley. ¡Cómo olvidar que Pablo Gómez, ahora funcionario del gobierno de Morena, fue uno de los arquitectos en 2007 de esta legislación que hoy amordaza a los políticos!

Es importante para todos, no solo para el presidente y los políticos, recuperar la libertad de expresión. Es falso que la censura permita construir una democracia más equitativa. La razón de ser de la política es permitir el intercambio de opiniones para que los ciudadanos puedan ejercer mejor su voto. La censura nunca ha sido el camino ideal para lograr estos intercambios de ideas.