Luego de la desaparición del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) y del Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine) como parte de los 109 fideicomisos eliminados por decreto en octubre pasado, el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) que dirige María Novaro anunció la creación del programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine).
La funcionaria sostiene que el principal objetivo del nuevo mecanismo es facilitar el acceso de los creadores a apoyos directos para la producción.
Con un presupuesto de 103 millones de pesos, asegura, se apoyarán rodajes, exhibición y preservación de acervos. “Los recursos se tienen que gastar y ejercer este año; antes lo que pasaba es que se guardaban en una fiduciaria”, precisa la directora.
A fin de garantizar la transparencia Novaro adelanta que los proyectos beneficiados deberán comprobar sus gastos a más tardar el 31 de diciembre de 2021. “Tiene que haber una disciplina de comprobación anual. A partir de ahora será así porque vamos con el año fiscal; sin la comprobación deberá reintegrarse el dinero”.
A unos días de que cierre la primera convocatoria del estímulo, el próximo 15 de febrero, la titular del Imcine se declara optimista respecto de la respuesta de la comunidad cinematográfica. “Confiamos en recibir muchas postulaciones, proyectos que apoyar y que se genere mucha actividad, que el dinero se ejerza lo más ampliamente posible para reactivar al máximo la capacidad de las actividades cinematográficas. Será importante observar cómo funciona el Focine: es algo nuevo para todos y ajustaremos sobre la marcha lo que sea necesario de cara a las próximas convocatorias”.
Los proyectos beneficiados se elegirán por consejos evaluadores con paridad de género e integrados por miembros propuestos por la propia comunidad fílmica.
El programa, detalla Novaro, está estructurado en tres vertientes.
Apoyos a la producción, mismo que prevé nueve convocatorias: Consolidación financiera, Producción de largometrajes de ficción, Producción de largometrajes documentales, Producción de cine para las infancias, Preproducción y producción de largos y cortos de animación, Producción de óperas primas, Producción de cortometrajes por regiones y de directores con trayectoria, Posproducción de largometrajes y cortometrajes y Producción de largometrajes, en colaboración con los estados.
Apoyo a la exhibición, con dos convocatorias: estímulo para equipar y acondicionar espacios y proyectos de exhibición; y apoyo a proyectos de formación de públicos y de exhibición de cine mexicano.
Y, finalmente, apoyo a proyectos de conformación y preservación de acervos cinematográficos.
La relación de responsabilidades dicta que, al ser un subsidio, los creadores o creadoras conservarán los derechos patrimoniales para distribuir las películas, mientras que el Imcine tendrá derechos de promoción, difusión, transmisión y divulgación con fines culturales y educativos en plataformas públicas.
Mejor distribución y exhibición
El Focine establece que una de cada diez funciones de las salas apoyadas por el programa deberán tener interpretación simultánea en lengua de señas o alguna lengua indígena. Asimismo se pide la obligatoriedad para que 40% de la programación anual sea de películas nacionales ya que en caso contrario tendrán que regresar el dinero otorgado.
Fernanda Río, directora de Promoción del Cine Mexicano en el Imcine, advierte en este sentido que la idea es contribuir a la formación de públicos. “Cuando se dé el equipamiento a los espacios es importante que tengan en cuenta que 40% debe ser de cine mexicano, que no lo tomen a la ligera. Se deben reportar y mandar testigos de esto; si no se cumple se deben reintegrar los recursos”.
Isabel Moncada Kerlow, jefa del Departamento de Festivales y Eventos Cinematográficos del Imcine, aclara que los certámenes pueden aplicar por los recursos en el rubro de formación de públicos por medio de las secciones de cine nacional que conformen su programación.
A fin de evitar la centralización se cuenta con un apartado en modalidad de Colaboración con los estados, en el que se especifique que 70% de la producción debe realizarse en alguna entidad y ocupar el mismo porcentaje en su personal.
Reacciones
Integrantes de la comunidad cinematográfica que solicitan el anonimato reconocen el apoyo y esfuerzo de María Novaro. Sin embargo admiten dudas respecto de qué sucederá cuando se termine la filmación en los tiempos señalados: “No sabemos si tendremos que esperar un año para poder aplicar por los recursos para la posproducción, por ejemplo”.
También señalan que hay incertidumbre sobre las coproducciones con otros países ya que al no tener garantías para cubrir toda la producción, inversionistas extranjeros no querrán arriesgar su dinero. “Al estar a expensas de los tiempos de la burocracia mexicana, seguramente muchos productores no querrán invertir”.
Subrayan que así como se estructuró el programa los tiempos están muy acotados. “Se lanza la convocatoria en enero. La respuesta se da en mayo y se otorgan los recursos en junio. Es decir, los rodajes tendrán que ser entre julio y diciembre. ¿Qué sucederá con las historias que por requerimientos de guion necesiten filmarse de enero a mayo?”
A su vez la Red de Documentalistas y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, entre otros colectivos de la comunidad artística, exigen a las autoridades que se revise la decisión de excluir a los cineastas extranjeros con residencia en México del programa. Destacan que nuestro país “históricamente se ha manifestado siempre incluyente con sus inmigrantes, quienes sin duda enriquecieron y continúan haciéndolo hasta hoy sustantivamente los ámbitos de nuestro país, tanto artísticos, científicos e intelectuales como comerciales, entre otros”.
Esta disposición “nos daña” a la comunidad cultural y de forma individual ya que “priva al país de las grandes aportaciones de artistas y cineastas e impide enriquecer visiones, narrativas e historias”, explican.
A su vez, y en respuesta a la crítica, el propio Imcine puntualiza que “las personas físicas de otras nacionalidades pueden constituir personas morales mexicanas; esto es, empresas productoras mexicanas, para participar en las convocatorias del programa. Focine está abierto a coproducciones internacionales sin importar el porcentaje de participación mexicana”.

