El Carnaval de Río honra la literatura brasileña

En el desfile contaron las historias de autoras negras

Carnaval de Río
Foto: AP
Cultura
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Río de Janeiro, Brasil, 17 de febrero. La samba y la literatura rara vez comparten el mismo escenario, pero en el Carnaval de este año en Brasil, dos escuelas de samba usaron sus desfiles para contar las historias de autoras negras brasileñas. Es un reconocimiento inusual a escritoras que han sido históricamente marginadas por su raza y su género.

La escritora Conceição Evaristo, de 79 años y oriunda de Minas Gerais, conocida por sus potentes obras centradas en las experiencias de las mujeres negras, se sentó majestuosamente el sábado sobre una carroza diseñada por la escuela de samba Imperio Serrano en el célebre Sambódromo de Río de Janeiro. Dos días después, la escuela de samba Unidos da Tijuca dedicó su desfile a la fallecida Carolina María de Jesús, una diarista de favela que murió hace casi cinco décadas, y también incluyó a Evaristo.

“Para las mujeres negras en Brasil todo es muy difícil”, afirmó Evaristo durante una entrevista en el galpón de la escuela, mientras los preparativos estaban en pleno apogeo. El desfile, señaló, “presenta otras formas de conocimiento que nacen en las comunidades negras”, a la vez que celebra la diversidad de Brasil.

La samba es un género brasileño de música y danza impulsado por ritmos sincopados que surgió de tradiciones afrobrasileñas. Cada año, las escuelas asentadas en barrios de bajos ingresos pasan meses preparando un desfile completo con una canción de samba, carrozas imponentes y trajes deslumbrantes, que luego presentan ante jueces en una feroz competencia durante el Carnaval.

Los temas suelen entrelazarse con mensajes políticos. Este año, Porto da Pedra abogó por mayores derechos para las trabajadoras sexuales, mientras que escuelas en años anteriores han criticado al expresidente Jair Bolsonaro o han llamado la atención sobre la difícil situación del pueblo indígena yanomami.

Bailarines, artistas y percusionistas de la escuela Unidos da Tijuca avanzaron por el pasillo central del Sambódromo en las primeras horas de la mañana del martes, mientras una canción sobre De Jesús resonaba por todo el recinto. Libros de todas las formas, tamaños y colores destacaban de manera prominente en las carrozas y los vestuarios.

Fue “un acto de reparación histórica”, según un folleto que presentaba los desfiles en el lugar, y que también indicaba que De Jesús murió pobre y olvidada en 1977.

No hay un único modelo de lenguaje
Tanto De Jesús como Evaristo surgieron de orígenes humildes. En la década de 1950, De Jesús llevó un diario en el que registró sus dificultades para obtener ingresos y alimentar a sus tres hijos en una comunidad urbana pobre conocida como favela, en São Paulo.

Su diario ha vendido más de 1 millón de ejemplares desde su publicación en 1960, según un sitio web dedicado a De Jesús administrado por el prestigioso museo Instituto Moreira Salles.

Aunque algunos críticos han desestimado la obra de De Jesús por considerarla simplista, Evaristo defiende su estilo poco convencional.

“El modelo brasileño no puede elegir un único modelo de lenguaje... basado, por ejemplo, en culturas europeas”, sostuvo Evaristo, cuyas obras aclamadas incluyen la novela de 2003 “Poncia Vivencio”, sobre una mujer negra que deja el Brasil rural para probar suerte en una ciudad, y la colección de cuentos de 2014 “Ojos de agua”.

Para la actriz Maria Gal, que interpreta a De Jesús en una próxima película y durante el desfile, la autora fallecida sigue siendo relevante en el Brasil contemporáneo por su enfoque en la educación, la igualdad de género y el desarrollo sostenible.

“Somos un país que a menudo termina olvidando nuestra propia historia", declaró Gal. "Y, sin embargo, tenemos una historia cultural increíblemente rica. Carolina ilustra esto de manera muy poderosa”.

Las mujeres negras en Brasil siguen enfrentando discriminación sistémica. Tienen más probabilidades que las mujeres blancas de ser pobres, analfabetas y de padecer hambre. También corren un mayor riesgo de ser víctimas de violencia de género.

El año pasado, Ana Maria Gonçalves se convirtió en la primera mujer negra en ser incluida en la Academia Brasileña de Letras, el organismo literario más exclusivo del país. Sin embargo, pese a ese hito, académicos sostienen que los sesgos raciales y de género siguen definiendo la historia de la academia.

“No tengo ninguna duda de que si Conceição Evaristo fuera un hombre blanco, ya formaría parte de la Academia Brasileña de Letras”, indicó Felipe Fanuel Xavier Rodrigues, profesor de literatura en la Universidad Federal de Río de Janeiro.

Los desfiles son un acto político transformador, indicó Rodrigues. “El Carnaval suspende las reglas cotidianas, incluidas las de una sociedad estructuralmente racista como la nuestra. Ahí es donde aparecen las grietas".

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