La entidad está lista para recibir a quienes deseen descubrir que Guanajuato es un estado lleno de secretos, sabores y paisajes que esperan ser explorados por aquellos que buscan lo extraordinario en lo cotidiano.
El turismo en la entidad tiene un nuevo rostro gracias al programa Encantos de Guanajuato, iniciativa que resalta destinos turísticos del estado que ofrecen algo diferente a las ciudades coloniales: el enfoque principal está en las comunidades pequeñas, su naturaleza y sus tradiciones.
El objetivo es que los viajeros vivan experiencias reales y conecten con la cultura local.
A través de este plan se busca que el dinero llegue a más municipios del estado, pues muchos lugares tienen tesoros ocultos que pocos conocen: desde zonas arqueológicas hasta senderos en la Sierra Gorda, la oferta es muy variada.
Guanajuato no solo es historia: es un lugar lleno de vida natural y paz para el visitante.
Experiencias auténticas
El programa Encantos cuida la esencia de los destinos turísticos de Guanajuato. Las autoridades trabajan con la gente local para ofrecer un mejor servicio. Los turistas pueden caminar por rutas guiadas o participar en talleres de cocina tradicional. También existen recorridos por viñedos y campos de agave. Estas actividades respetan el medio ambiente y apoyan el comercio de la zona.
Cada sitio cuenta ahora con mejor señalización y ayuda digital. Esto facilita mucho la planeación de cualquier viaje familiar o de aventura. La diversidad del estado permite cambiar de un bosque a un pueblo pintoresco en muy poco tiempo.
La consolidación de los destinos turísticos de Guanajuato es también una apuesta por la protección del patrimonio. Al dotar de valor turístico a las tradiciones locales se incentiva a las nuevas generaciones a mantener vivas las prácticas de sus antepasados. Este círculo virtuoso no solo genera empleos sino que además fortalece el orgullo de pertenencia en las comunidades participantes. Así, el estado se posiciona como un referente nacional en la gestión de turismo con identidad propia.
Para 2026 se espera que el flujo de visitantes a estos destinos crezca de manera significativa. La conectividad del estado y su infraestructura hotelera son pilares que sostienen este crecimiento.
Callejón del beso
Este estrecho pasaje se ha convertido en uno de los iconos turísticos más visitados de la ciudad de Guanajuato, no solo por su peculiar arquitectura sino también por la leyenda que lo envuelve y la tradición romántica que año con año atrae a parejas de todas partes del mundo.
Caminar por el Callejón del Beso no es simplemente atravesar un espacio físico: es participar en un ritual colectivo que mezcla historia, mito, amor y superstición. Ahí cada beso tiene un significado y cada escalón cuenta una historia.
El Callejón del Beso es famoso por su extrema estrechez. Tan angosto es, que en uno de sus puntos los balcones de dos antiguas casas coloniales se encuentran separados por apenas unos centímetros. Esta cercanía es parte esencial de la leyenda y del encanto visual del lugar.
Las fachadas conservan el carácter tradicional de Guanajuato: muros de colores, balcones de hierro forjado y detalles arquitectónicos que transportan al visitante a otra época. A pesar de su tamaño reducido, el callejón siempre está lleno de vida, voces, risas, cámaras fotográficas y parejas esperando su turno para cumplir con la tradición.
Carmen y don Luis
La fama del Callejón del Beso nace de una historia trágica de amor. Según la leyenda, Carmen era una joven de familia estricta, quien se enamoró de don Luis, un hombre humilde al que su padre jamás aceptaría. Para poder verla en secreto el joven enamorado rentó una habitación frente a la casa de Carmen, desde cuyo balcón podían tocarse las manos y darse besos furtivos.
El romance terminó de forma fatal cuando el padre de Carmen los descubrió y, cegado por la ira, asesinó a su hija. La historia cuenta que don Luis, al encontrarla muerta, se quitó la vida en el mismo lugar. Desde entonces, el callejón quedó marcado como símbolo del amor prohibido y del destino trágico.
El tercer escalón rojo
El punto más famoso del callejón es el tercer escalón, pintado de rojo como representación simbólica de la sangre derramada en la leyenda. Aquí nace una de las tradiciones más conocidas de Guanajuato: las parejas deben besarse en este escalón para asegurar buena suerte en el amor.
Algunas versiones dicen que el beso otorga siete años de felicidad; otras, 15. Lo que sí coincide en todas es la advertencia: no hacerlo podría traer años de mala suerte sentimental. Crea o no en la superstición, participar en el ritual es parte esencial de la experiencia.
Monumento al Pípila
En la capital del estado se encuentra el monumento erigido en honor de Juan José de los Reyes Martínez, apodado El Pípila, quien realizó un acto heroico el 28 de septiembre de 1810, en la primera batalla de la Guerra de Independencia, incendiando la puerta de la Alhóndiga de Granaditas.
Otro espacio que sin duda tiene que visitarse es el famoso Museo de las Momias, un conjunto de cuerpos momificados naturalmente, las cuales han sido descubiertas después de la exhumación en tumbas del Cementerio de Santa Paula, Guanajuato. En la actualidad se exhiben más de 100 momias que forman parte del museo.

