El Museo de Arte Moderno (MAM) abre sus puertas a una experiencia nocturna que replantea la forma de recorrer, habitar y percibir el espacio museístico. Rafael Lozano-Hemmer: Jardín inconcluso, es una exposición que se integra por nueve instalaciones interactivas de gran formato que conjugan arte, tecnología y participación colectiva, y que inaugura la programación del recinto para 2026.
La muestra marca el regreso de Lozano-Hemmer a un museo mexicano luego de diez años de ausencia en el país y propone una intervención profunda en distintos espacios del MAM, desde salas interiores hasta el Jardín Escultórico.
Seis de las obras han sido adaptadas específicamente a las condiciones del museo, mientras que tres fueron concebidas exprofeso para este montaje en México, lo que convierte al proyecto en una propuesta única e irrepetible.
Durante el recorrido previo a la apertura al público la secretaria de Cultura del gobierno federal, Claudia Curiel de Icaza, destacó la importancia de esta exposición como una oportunidad para reforzar el carácter experimental del MAM. La acompañaron el propio artista, así como la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz Nájera; la delegada general de Quebec en México, Stéphanie Allard-Gómez; y la directora del MAM, Marisol Argüelles San Millán.
“La exposición trata de que el museo fortalezca su vocación de experimentación, como surgió; que dialogue con los públicos, con la tecnología”, señaló la funcionaria. En este sentido, resaltó que el proyecto resignifica al jardín del MAM y propone una forma distinta de recorrer el museo, especialmente durante la noche, cuando el entorno adquiere nuevas lecturas y significados.
Para Lozano-Hemmer, el arte no puede concebirse sin la participación de quienes lo experimentan. Durante su intervención, el artista explicó que las piezas que conforman Jardín inconcluso están pensadas como sistemas abiertos que solo existen plenamente cuando el público interactúa con ellas. “Son obras que te sienten, que te escuchan, miran y esperan que tú participes para completarlas. Esta exposición o se activa con el público o no existe”, afirmó.
Esta idea de un arte que responde y guarda memoria atraviesa todo el proyecto. Las instalaciones reaccionan en tiempo real a la presencia humana y hacen visibles fenómenos que normalmente permanecen fuera de nuestro campo perceptivo, como la dispersión del calor corporal, los latidos del corazón, las ondas sonoras o ciertos flujos de datos.
Alejandra de la Paz Nájera calificó a su vez la exposición como un proyecto ambicioso que expande las posibilidades del museo más allá del recorrido tradicional. Destacó además que la intervención en el jardín abre nuevas formas de relación entre el arte, el espacio público y la arquitectura del recinto, al tiempo que celebra el regreso de Lozano-Hemmer a “sus tierras”, con una propuesta madura y profundamente vinculada al contexto.
Desde una perspectiva internacional, Stéphanie Allard-Gómez señaló que Jardín inconcluso invita a los visitantes a convertirse en coautores de la obra y celebra la interacción como generadora de sentido. Asimismo, puntualizó que este tipo de colaboraciones fortalecen los vínculos culturales entre Quebec y México, y recuerdan el papel del arte como puente entre comunidades.
Por su lado, Marisol Argüelles San Millán destacó que la exposición recupera una de las vocaciones fundamentales del Museo de Arte Moderno: abrirse a nuevas formas de experimentación y a lenguajes que dialogan con el presente.
Recorrido por lo invisible
Jardín inconcluso se despliega en la Sala Gamboa, el redondel y el Jardín Escultórico del MAM, y ha sido concebida como un recorrido nocturno de aproximadamente un kilómetro de longitud.
La experiencia se desarrolla a cielo abierto y en movimiento, en diálogo constante con la arquitectura del museo y el entorno natural del Bosque de Chapultepec. La producción del montaje implicó el trabajo de un equipo de 21 personas del estudio del artista en Montreal, en estrecha colaboración con los equipos del museo. El resultado es un conjunto de instalaciones que cambian según las interacciones del público y las condiciones atmosféricas, haciendo que cada visita sea distinta.
Entre las piezas que conforman la muestra se encuentran un faro sensible a la radiación cósmica, una calzada de voces construida a partir de grabaciones del acervo de la Fonoteca Nacional —que se transforma con la participación de los visitantes— y un paisaje lumínico que se activa y se modifica a partir de los latidos del corazón de quienes lo recorren.
Una de las obras más representativas es Thermal Drift (Deriva térmica), un dispositivo que utiliza una cámara térmica y un sistema de partículas digitales para visualizar cómo el calor corporal se dispersa en el espacio y se relaciona con el entorno. De esta manera, el cuerpo humano se convierte en un agente que deja rastros efímeros y visibles.
En el ámbito sonoro destaca Atmosfonía, una instalación compuesta por bocinas suspendidas que se activan de acuerdo con la trayectoria de cada visitante. “Cuando tú caminas, la computadora lo sabe y enciende las bocinas que están exactamente encima de tu posición”, explicó Lozano-Hemmer durante el recorrido. La pieza opera con cerca de tres mil canales de sonido, por lo que la experiencia auditiva varía según el desplazamiento de cada persona.
Además de su dimensión artística Jardín inconcluso incorpora medidas de protección ambiental. El proyecto incluye filtros de corte ultravioleta para evitar la desorientación de aves migratorias, luminarias alimentadas con energía solar y sistemas LED de alta eficiencia, reafirmando el compromiso del artista y de las instituciones participantes con el entorno natural.
Rafael Lozano-Hemmer: Jardín inconcluso podrá visitarse hasta el 25 de abril de 2026. Las visitas nocturnas se realizarán los miércoles y jueves de 19:00 a 23:00 horas, y los viernes y sábados de las 19:00 a medianoche. La entrada general tendrá un costo de 150 pesos, con acceso programado cada 15 minutos y recorridos de entre 60 y 90 minutos. Los boletos están disponibles en línea y en la taquilla del MAM.

