Ciudad de México, México, 3 de marzo. Con un programa integrado por compositores de distintas nacionalidades y épocas —desde el romanticismo ruso con Vasily Kalinnikov hasta la mexicana Nubia Jaime Donjuan—, la directora Edith Mora se une al 70 aniversario de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes (OCBA), agrupación del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), con el concierto Noche de serenata.
La presentación se llevará a cabo el 5 de marzo, a las 20 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, dentro del ciclo Jóvenes Directoras Latinoamericanas.
En entrevista, Edith Mora celebró el 70 aniversario de la OCBA, una agrupación que consolida el quehacer y la difusión de la música en México. Añadió que para ella será una ocasión importante, pues las mujeres están ganando espacios: “Siempre hubo directoras, pero ahora son más visibles”, dijo la también pianista y doctorante en la Universidad de Boston.
“Las mujeres hemos tenido que trabajar muy duro para poder hacernos un espacio en todos los ámbitos, y la dirección musical no es la excepción. Ser directora implica años de preparación, dominio del repertorio, pero también la habilidad para entender al grupo, con el objetivo de mostrar lo mejor de las y los integrantes. Al mismo tiempo, me interesa que los músicos disfruten y lo pasen bien”, expresó la actual directora asistente de la Radcliffe Choral Society de la Universidad de Harvard.
Agregó que el trabajo de dirección implica llevar la música a buen puerto: “Esto suena muy fácil, pero estar frente a un grupo y ser vista como autoridad requiere la seguridad para que el grupo se mueva contigo. Hay distintas maneras de establecer el liderazgo; yo creo que hacerlo a través de la influencia es lo más efectivo. Entre más honesto y transparente sea uno con el grupo, los resultados son mejores y el respeto se empieza a notar dentro de la agrupación”.
Originaria de Aguascalientes, Edith Mora expresó que su carrera está guiada por la convicción y la pasión: “Uno tiene que lidiar con el rechazo, y los músicos lo saben. Se recibe más un ‘no’ que un ‘sí’ a la hora de hacer audiciones o aplicar a programas; sin embargo, tener convicción y pasión te lleva hacia adelante, te da seguridad. La educación que he recibido también me da la confianza de estar al frente de los grupos con los que trabajo en Estados Unidos, pero venir a trabajar a mi país, con mis colegas, es muy gratificante”.
Sobre el programa, comentó que será un viaje por diferentes países y estilos: “Empezaremos en el romanticismo ruso tardío con Serenata de Vasily Kalinnikov, un compositor que ha sido comparado con las sonoridades de Pyotr Ilych Tchaikovsky, pero no tuvo tanta visibilidad. Su obra es emocional y evoca los afectos del romanticismo”.
De Soon Hee Newbold se presentará Alis Volat Propiis, con sonoridades que evocan imágenes: “Está escrita para orquesta de cuerdas y piano o arpa; tiene una sonoridad en constante movimiento, con cambios rítmicos que resultarán muy atractivos para el público porque establecen diversos escenarios”.
Serenata para cuerdas de Edward Elgar llevará la velada a su punto cúlmine: “Elgar es uno de los compositores más famosos del romanticismo tardío por las Variaciones Enigma, pero esta serenata es más íntima. Empieza muy enérgica y su segundo movimiento será una experiencia conmovedora”.
El recital continuará con la Serenata para cuerdas de Mieczyslaw Karlowicz y concluirá con Son Sol de Nubia Jaime Donjuan, que “se inspira en la pascola, una celebración que los Yaquis llevan a cabo en Semana Santa y con la cual se evocarán esos afectos”, adelantó.
Al invitar al público al concierto, expresó que “será un momento para que el público se deje conmover por los compositores, pero también para disfrutar de la música en vivo. El trabajo que hacemos es para ustedes”.
Los boletos para el concierto se pueden adquirir en las taquillas del Palacio de Bellas Artes, con descuentos para estudiantes, docentes y personas adultas mayores (INAPAM) con credencial vigente, o en línea.

