Cuernavaca, Morelos, 9 de marzo. Con el objetivo de ampliar las oportunidades de aprendizaje para la niñez, el Papalote Museo del Niño Cuernavaca y el gobierno del estado de Morelos firmaron un convenio de colaboración que permitirá acercar experiencias educativas interactivas a miles de estudiantes de educación básica.
La alianza, formalizada en el Salón Morelos del Palacio de Gobierno, busca beneficiar de manera directa a más de 180 mil alumnas y alumnos en todo el estado y a más de 70 mil en Cuernavaca, mediante actividades educativas que integran ciencia, tecnología, arte y creatividad.
En el acto participaron Karla Aline Herrera Alonso, titular de la Secretaría de Educación estatal; Raúl Aguirre Espitia, encargado de despacho del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos; Araceli Castillo Macías, coordinadora territorial del Consejo Nacional de Fomento Educativo en Morelos; y Alejandra Cervantes Mascareño, directora general del museo.
Un museo que refuerza el aprendizaje
A través de este acuerdo, más de tres mil escuelas en Morelos y más de 500 en la capital tendrán acceso a la llamada “Experiencia Papalote”, un modelo que promueve el aprendizaje a través del juego y la experimentación.
En entrevista con Vértigo, Alejandra Cervantes explicó que este convenio representa un paso importante para ampliar el alcance educativo del museo, que lleva 17 años abierto al público en Cuernavaca.
“Hoy estamos de celebración porque esta alianza con la Secretaría de Educación busca fortalecer el aprendizaje de niñas y niños en todo el estado. Son más de 180 mil estudiantes de educación básica y más de 3,800 escuelas, por lo que el objetivo es ampliar nuestro alcance y llegar a más comunidades”, señaló.
El museo ofrecerá esquemas de acceso preferencial para grupos escolares y experiencias enfocadas en disciplinas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas— como complemento a los contenidos educativos.
Arte, ciencia y creatividad para las comunidades locales
De acuerdo con Cervantes, el museo fue concebido desde su origen con una vocación especial hacia las comunidades de Morelos, incorporando elementos artísticos y culturales de la región.
Entre sus espacios interactivos se encuentran instalaciones artísticas creadas por talento local, así como experiencias que combinan ciencia y creatividad, como la conocida “cama de clavos” ambientada dentro de una recreación del cuarto del pintor Vincent van Gogh.
“Las artes permiten que niñas y niños desarrollen sus sentidos y encuentren nuevas formas de expresión. Está comprobado que cuando experimentan con distintas disciplinas artísticas aprenden mejor y fortalecen sus habilidades de comunicación”, explicó la directora.
Inclusión y acceso para todos
Uno de los pilares de esta colaboración es garantizar que el acceso al museo no sea una barrera para estudiantes de distintos contextos socioeconómicos.
El Papalote Museo del Niño Cuernavaca cuenta con programas comunitarios que llevan actividades educativas a zonas alejadas del estado, además de iniciativas que facilitan visitas al museo para niños en situación de vulnerabilidad.
Según Cervantes, en los últimos años estos programas han permitido beneficiar a más de 15 mil niñas y niños mediante actividades itinerantes y visitas organizadas que incluyen transporte, alimentación y acceso a las exhibiciones.
“La idea es abrir nuestras puertas a todos. A veces vamos nosotros a las comunidades y en otros casos invitamos a los niños a visitar el museo para que tengan esta experiencia completa”, explicó.
Impacto en creatividad y ciencia
Las actividades del museo también buscan despertar el interés por la ciencia y la innovación desde edades tempranas.
De acuerdo con la directora, el contacto directo con experiencias científicas y artísticas permite que los niños desarrollen habilidades de pensamiento, creatividad e inteligencia emocional.
“Queremos que tengan la oportunidad de experimentar con la ciencia, la tecnología y el arte para que descubran si les gusta o si quieren dedicarse a ello en el futuro. Lo importante es que no existan barreras que les impidan acercarse a estas áreas”, comentó.
Un espacio cultural para la región
Entre las experiencias más populares del museo destacan las zonas de burbujas gigantes, estructuras de juego y experimentación física, así como instalaciones interactivas diseñadas para fomentar la convivencia.
Para Cervantes, el objetivo a largo plazo es que el museo se convierta en un espacio educativo de referencia para todas las niñas y niños del estado.
“Nos encantaría que todos los estudiantes de educación básica en Morelos pudieran visitarlo al menos una vez”, afirmó.
Además, señaló que el museo busca consolidarse como una opción cultural y recreativa para visitantes de otras ciudades, especialmente del cercano Ciudad de México, aprovechando la conexión turística entre ambas ciudades.
Con esta alianza, autoridades y especialistas esperan fortalecer un ecosistema educativo que combine escuela, cultura y ciencia, ampliando las oportunidades de aprendizaje para las nuevas generaciones en Morelos.

