La Universidad de la Libertad, el Centro Ricardo B. Salinas Pliego y la Cátedra Mario Vargas Llosa impulsan un espacio de diálogo donde la literatura se erige como instrumento de libertad.
La Universidad de la Libertad (UL) se consolida como epicentro de reflexión y formación en Iberoamérica al convertirse en sede de la segunda edición del Festival de Escribidores México, que en 2025 tuvo como lema Escribir en un mundo cambiante.
El evento congregó a destacados escritores, periodistas, intelectuales, diplomáticos y líderes de opinión, quienes durante tres jornadas reflexionaron sobre el papel de la palabra escrita en una época marcada por el vertiginoso avance tecnológico, así como por las convulsiones sociales, políticas y económicas.
El encuentro contó con la presencia de Ricardo Salinas Pliego, presidente y fundador de Grupo Salinas, quien aseguró que él, junto con millones de mexicanos, se ubican en el lado correcto, defendiendo los principales valores: la vida, la propiedad y la libertad.
Asimismo, la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, envió un mensaje en el que exhortó a los latinoamericanos a mantener la lucha en defensa de la democracia, al mismo tiempo que reconoció a Salinas Pliego como uno de los principales defensores de la libertad en el mundo.
Responsabilidad
En el primer día del Festival de Escribidores México, Álvaro Vargas Llosa, presidente de la Fundación Internacional para la Libertad, sostuvo un diálogo con Ricardo Salinas Pliego, a quien calificó como “una persona que se ha convertido en un símbolo de la libertad”.
Vargas Llosa también destacó que el presidente de Grupo Salinas es “un empresario que sin ninguna necesidad de hacerlo invierte tiempo, talento y recursos para defender la libertad; y esto lo hace un símbolo de la resistencia para evitar el avance del autoritarismo”.
Añadió que no es común que un empresario sea al mismo tiempo un defensor de la libertad y, en este sentido, le preguntó por qué es un liberal.
Salinas Pliego recordó que ser liberal forma parte de su biografía familiar, pues tanto su padre, Hugo Salinas Price, como su abuelo, Benjamín Salinas, fueron empresarios defensores de la libertad económica: “Y algo muy importante que sabemos los empresarios es que si el entorno no es bueno, a nadie le va bien. Entonces, se requiere un clima propicio para los negocios. Y eso solo se consigue en un país donde se respetan las libertades fundamentales, como la democracia, la propiedad y la libertad”.
También explicó por qué no todos los integrantes de la iniciativa privada asumen este compromiso con la libertad: “Los empresarios muchas veces no tienen conciencia de lo que está bien y lo que está mal. Algunos están en modo de sobrevivencia, batallando día a día para mantener sus negocios y las fuentes de empleo, y optan por no involucrarse en otros temas. Mientras, otra parte de los empresarios simplemente prefieren no asomar la cabeza por temor a que se las corten”.
En este sentido, aseguró que él forma parte de esos empresarios a los que le quieren cortar la cabeza: “Ahora somos el blanco del gobierno. Nos atacan con una excusa fiscal. Pero aun así somos varios los que estamos dispuestos a sacar la cabeza”.
Vargas Llosa solicitó a Salinas explicar por qué la sociedad tolera a gobiernos ineficientes. El empresario respondió con una de sus conocidas frases: “Estamos como estamos porque somos como somos”.
Y explicó: “Para tener autoridades eficientes debemos comenzar por ser un país con ciudadanos responsables, que tengan presentes los valores que se deben practicar y defender: primero, el valor de la vida; segundo, el derecho a la propiedad; y tercero, la libertad”.
Actualmente, dijo, “en América Latina y otras partes del mundo la gente no practica dichos valores; por el contrario, se deja llevar por los mensajes de los populistas, que promueven la polarización y les enseñan a odiar e incluso a ambicionar lo que es de otros; o bien se acostumbran a que el Estado les regale todo”.

Salinas Pliego reconoció que algunos países de América Latina tienen autoridades que llegaron con el apoyo del voto popular y hoy son gobiernos autoritarios: “Muchas veces el voto no es suficiente para tener un sistema democrático ni para gozar de libertades. Veamos tan solo lo que pasa en México: un grupo de partidos con 50% de la votación se apoderó de 70% de las curules en la Cámara de Diputados y con esa mayoría ficticia lograron cambiar la Constitución para designar a sus propios ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; y hoy vemos lo cuestionable de sus resoluciones”.
El empresario señaló que, en efecto, el actual régimen llegó al poder con el apoyo del voto (aunque no como para tener una mayoría de 70% en el Congreso), y justo aquí encontramos otra distorsión: “Es el llamado de la tribu; ellos convencieron a la gente de que era mejor tener un gobierno que te da todo lo que necesitas (aunque eso no sea cierto), que hacerte una persona responsable; se sienten cómodos con el líder que les ofrece la comodidad y, la verdad, es que así les gusta a muchos porque les da miedo ser responsables”.
“Debemos pasar del activismo digital al activismo físico”.

Optimismo
Salinas Pliego se dijo optimista de lo que pueda pasar en el futuro, porque al final del día un empresario “debe ser optimista para cambiar el rumbo de las cosas, para mejorar”.
Al respecto, aseveró que continuará dando la batalla en todos los terrenos que sea necesario, particularmente en el ámbito de las ideas: “Debemos ganar la batalla cultural, sobre todo en los jóvenes; debemos convencerlos de la importancia de la libertad, por ejemplo. Justo ahora tenemos a dos tribus, la de nosotros, que queremos libertad para emprender, trabajar y salir adelante con nuestro esfuerzo, y la tribu de ellos, de los que aspiran solo a su beca del bienestar que les dan los otros miembros de esta tribu, los parásitos que viven de lo ajeno y que están dispuestos incluso a matar al anfitrión”.
Sobre su actual situación con las autoridades indicó que existe la posibilidad de ser derrotado: “Pero no va a estar fácil, porque yo no soy dejado”.

Vargas Llosa le pidió explicar el término gobiernícolas y el empresario le respondió que se trata de “un juego de palabras que mezcla la palabra cavernícola, es decir, un ser primitivo que vive en las cavernas —todavía hay un par de especímenes en el Senado; algunos son muy violentos y otros no tanto—, y la palabra gobierno”.
Por otro lado, el presidente de Grupo Salinas puso ejemplos de cómo gobernantes de otros países van ganando la batalla cultural contra los populistas y lo hacen con resultados. Por ejemplo, El Salvador, donde su presidente ha logrado tener uno de los países más seguros del mundo, después de haber sido de los más inseguros; o Argentina, donde los habitantes eligieron un gobierno que se aleja de las políticas públicas populistas que llevaron a ese país a una de sus peores crisis económicas.
Igualmente, tocó el tema de la relación con Estados Unidos e hizo votos por que en ambos lados de la frontera se impongan las voces sensatas para mantener las relaciones comerciales, toda vez que es un hecho que contar con un tratado comercial con ellos es de lo mejor que le haya pasado a nuestra economía.
Refirió que si bien es cierto que existe un gran problema con el tema de las drogas la solución es que las autoridades de ambos lados hagan su trabajo, pero no solo deteniendo delincuentes, sino invirtiendo en prevención y educación: “Hay que alejar a los jóvenes de las drogas y quien caiga en esos vicios, bueno, pues son unos imbéciles y tendrán que vivir con sus consecuencias”.
Asimismo, se preguntó al fundador de Grupo Salinas si será candidato presidencial en 2030 y respondió: “Falta mucho para ese año. Primero hay que hacer algo antes. Hay que defender lo que aún queda de democrático en el país; por ejemplo, defender nuestro voto; será difícil; no me extrañaría que hagan trampa en 2027; y no me extrañaría que hayan hecho trampa en la elección de 2024, porque la autoridad electoral está completamente cooptada”.
Hoy, dijo, “la resistencia democrática está en los jóvenes, los de menos de 29 años son un chorro de personas. Debemos pasar del activismo digital al activismo físico”. Sobre esto último, avisó: “Estaremos en contacto próximamente”.

Justo a esos jóvenes el presidente de Grupo Salinas les dirigió un mensaje: “Estamos del lado correcto, los principios que enarbolamos son los principios correctos. Hay que estar orgullosos de ser liberales y no hay que tener respeto por la gente que aboga por la contra.
“Nosotros representamos ideales buenos, como son la vida, la propiedad y la libertad, la innovación, la libre competencia y la lucha por la prosperidad.
“Queremos que la gente se ayude a sí misma a salir adelante, que los chicos que trabajan reciban 100% del producto de su esfuerzo, y no 50%. Que el esfuerzo de las personas las beneficie a ellas y sus familias y no a los parásitos que se dicen representantes del pueblo.
“Es un proyecto fresco, diferente, que ningún partido político ha articulado así. Yo creo que si lo manejamos como batalla cultural de las ideas y entonces tenemos más y más adeptos a estas ideas es más fácil que los partidos actuales se sumen, como ya está pasando. En los partidos no hay liderazgos, pero afuera sí; entonces, claro que se pueden cambiar las cosas. Estamos del lado correcto, del lado de la libertad, porque la libertad no solo es lo correcto moralmente por ser lo opuesto a la esclavitud, sino que además la libertad es lo que da resultados, lo que nos lleva a la prosperidad; los esclavos nunca trabajan bien y los hombres libres sí son productivos”.
Finalmente, Salinas Pliego envió un mensaje a María Corina Machado: “Ella ha tenido un valor increíble, que solamente una madre que ha sufrido puede tener. La circunstancia en que se encuentra es realmente adversa. Es admirable su actitud. Su Premio Nobel nos llena de orgullo a todos los que creemos en la libertad. Sin duda es la heroína de la libertad en América Latina. Sé que no se dará por vencida. Y ojalá que muy pronto ese régimen criminal y corrupto (en Venezuela) caiga, como tienen que caer todos los regímenes criminales y corruptos”.

El festival
Así, entre el 26 y el 28 de noviembre pasado la UL fue sede de la reflexión de escritores, periodistas, intelectuales, diplomáticos y líderes de opinión sobre el papel de la palabra escrita en una época marcada por la aceleración tecnológica, la transformación cultural y el debate sobre el porvenir de las ideas en Iberoamérica.
Pero más allá de ser un encuentro literario el festival fue una plataforma que convocó a quienes creen en la fuerza de la palabra como instrumento de libertad, reflexión y creación.
En un mundo cambiante, este festival reafirmó el compromiso de la UL con el pensamiento crítico, la formación humanista y la celebración de las ideas que dan forma a la cultura iberoamericana.
Las actividades del festival comenzaron con la mesa redonda A 35 años de la experiencia de la libertad, en la que participaron Pedro Cateriano, autor de la biografía política de Mario Vargas Llosa y exprimer ministro de Perú; Gerardo Bongiovanni, director general de la Fundación para la Libertad; y Ana Corina Sosa Machado.
Durante esta mesa se presentó el mensaje especial de María Corina Machado, quien agradeció al Centro Ricardo B. Salinas Pliego la invitación a participar, al mismo tiempo que reconoció el compromiso del presidente de Grupo Salinas con la defensa de la libertad.

La Premio Nobel de la Paz 2025 exhortó al auditorio a defender la libertad en sus respectivos países para que no padezcan lo que hoy ocurre en Venezuela, donde “la libertad se fue perdiendo poco a poco y hoy los venezolanos son víctimas de un gobierno opresor, autoritario, que está aliado con narcoterroristas”.
La libertad “es un deber moral” y por eso hay que defenderla, concluyó.
A su vez, Cateriano afirmó que con la caída de los regímenes populistas en Perú y Ecuador y la inminente caída de Maduro en Venezuela “podemos tener algo de optimismo en que América Latina recobre el camino de la democracia”.
Gerardo Bongiovanni coincidió en que pronto las sociedades de Chile, Colombia, Brasil y Honduras también darán la espalda a gobiernos populistas que solo han provocado crisis económicas y acentuado los problemas sociales en sus respectivas naciones.

Ana Corina Sosa Machado aseguró que los jóvenes de América Latina —su generación— no tienen otra alternativa que seguir luchando para defender la libertad.
Los tres afirmaron que México está a tiempo de defender la democracia y que aún quedan personas (como Ricardo Salinas) y organizaciones dispuestas a participar en esta lucha.
Concluyeron que hoy “la batalla por la libertad es universal”.
La jornada del primer día terminó con la inauguración oficial del Festival de Escribidores, así como la entrega de reconocimientos del certamen sobre La vida y obra de Mario Vargas Llosa, entregado por la Red Liberal para América Latina, y el Premio al Periodismo Joven Carlos Alberto Montaner 2025, otorgado por la Cátedra Vargas Llosa en colaboración con la Fundación Internacional para la Libertad y el Centro Ricardo B. Salinas Pliego.

Legado de Vargas Llosa
El segundo día del Festival de Escribidores México comenzó con la presentación del documental Una vida en palabras, con base en la obra de Mario Vargas Llosa.
Bertha Pantoja, directora general del programa Caminos de Libertad, fue la encargada de producir el documental, que consta de once capítulos, a través de los cuales el escritor, en una plática con su hijo Álvaro, ofrece detalles de su obra, sus experiencias en el terreno de la política y sus relaciones con otros personajes de la literatura y la cultura.
La jornada continuó con el diálogo entre Cateriano y Sergio Sarmiento, presidente de Caminos de la Libertad, quienes resaltaron aspectos de la vida de Mario Vargas Llosa; por ejemplo, su relación con Octavio Paz y cómo ambos se convirtieron en defensores de las libertades, a la vez que libraron una batalla en el terreno intelectual con aquellos escritores defensores de las dictaduras comunistas.
De igual forma, recordaron el histórico encuentro que sostuvieron en la Ciudad de México en 1990, cuando Vargas Llosa expresó una frase que se hizo famosa en el argot político mexicano: “México es la dictadura perfecta”.
La conversación igual sirvió para que ambos intelectuales profundizaran en la relación entre la literatura, el pensamiento crítico y la vida pública en Iberoamérica.
Llegó después la mesa redonda Novela y humor: ¿queda espacio para reír?, que moderó Ivabelle Arroyo y que contó con la participación de Jorge F. Hernández y Edu Galán, quienes coincidieron en que la risa es necesaria en este mundo tan cambiante: “El humor debería formar parte de nuestra canasta básica”.
El segundo día concluyó con la mesa redonda La literatura: punto de encuentro para un mundo de extremos, moderada por el escritor Gerardo Laveaga y en la que participaron los escritores Héctor Aguilar Camín y Carlos Tello, así como Carmen Boullosa, escritora y poeta mexicana, reconocida por su prolífica obra narrativa y teatral.
Fue precisamente Boullosa quien aseguró que la “cultura debe ser una causa común” y que “la literatura nos acerca a la belleza”, mientras que Aguilar Camín señaló que la “cultura nos ofrece un bien y ese bien es el conocimiento”, y Tello afirmó que en este mundo tan cambiante “un reto adicional para los escritores es rescatar la verdad”.

Tercer día
El viernes 28 de noviembre el festival abrió con una jornada dedicada a explorar la narrativa contemporánea desde sus múltiples vertientes. Primero fue la mesa Inteligencia Artificial y literatura: ¿posibilidad o amenaza?, una conversación que resultó fundamental para comprender los nuevos desafíos y oportunidades que enfrentan autores, lectores y creadores en un entorno atravesado por tecnologías generativas.
“Hoy la resistencia democrática está en los jóvenes”.
Moderada por Guillermo Peña Panting, director de Alianzas Estratégicas de la UL, en la mesa participaron Dolores Reyes, escritora argentina, autora de Cometierra; y Sara Jaramillo Klinkert, novelista colombiana, autora de Cómo maté a mi padre y Dónde cantan ballenas.
Posteriormente se desarrolló la mesa Narrar Latinoamérica, narrar nuestros afectos, moderada por Raúl Tola, director de la Cátedra Vargas Llosa. Participaron Brenda Navarro, escritora mexicana autora de Casas vacías y Ceniza en la boca; y Gustavo Rodríguez, novelista peruano y ganador del Premio Alfaguara 2023 con Cien cuyes.
Esta mesa buscó iluminar las sensibilidades, contradicciones, heridas y afectos que definen la narrativa latinoamericana actual.
Navarro afirmó que “la literatura nos permite generar universos que se acercan mucho más a lo que pensamos en lo privado”, en tanto que Rodríguez señaló que “la literatura está para hacernos sentir”.
Siguió la presentación de la novela El misterio del último Stradivarius, de Alejandro G. Roemmers, escritor, filántropo y empresario argentino.
La Universidad de la Libertad, el Centro Ricardo B. Salinas Pliego y la Cátedra Mario Vargas Llosa continuarán con su labor de difusión de las ideas y, por supuesto, con la defensa de la libertad, creando espacios para las voces comprometidas con los derechos fundamentales de la gente, sobre todo en aquellos lugares donde gobiernan las dictaduras populistas.
Universidad de la Libertad
Surge como un hub de emprendimiento, un espacio diseñado para desafiar lo tradicional. Impulsa un modelo educativo flexible e hiperpersonalizado que desarrolla habilidades clave para crear proyectos que generen impacto real.
Centro Ricardo B. Salinas Pliego
Su misión es colaborar en la creación de entornos propicios para generar innovación y Prosperidad Incluyente, a través del impulso de la libertad, el buen liderazgo, las ideas y la cultura.
Cátedra Vargas Llosa
Se creó con el propósito de potenciar el interés por la lectura y la escritura, analizar las ideas de nuestro tiempo y desarrollar modelos de innovación tecnológica para la educación, la investigación y la difusión científica y cultural.
Fundación Internacional
para la Libertad
Fundada por el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa tiene como principal objetivo la defensa de aquellos principios cuya instauración constituyen las bases de la democracia, la libertad y la prosperidad.
Cierre
El Festival de Escribidores México concluyó con la mesa Escribir y leer en un mundo que cambia, que moderó Sergio Vela, con participación de Guillermo Arriaga y Sergio Ramírez.
Juntos reflexionaron sobre el lugar de la lectura y la escritura en un presente marcado por la aceleración, la sobreinformación y la transformación tecnológica.
Arriaga llamó la atención sobre una “nueva forma de autoritarismo” en la que muchos jóvenes se incomodan e incluso se sienten ofendidos cuando algunos escritores elaboran ciertas bromas: “Tenemos una generación que se está haciendo profundamente moralina. Les he dicho a los jóvenes, ‘dense cuenta de en qué se están convirtiendo’. Mi generación luchó contra toda esa mojigatería y represión y ahora resulta que debemos deshacernos del humor porque ofendemos”.
A su vez, Ramírez habló de su experiencia como escritor exiliado por la dictadura sandinista de Nicaragua: “Vivimos una época de romanticismo, ilusiones en la que todo era posible y ahora vemos una dictadura inmoral que lo único que busca es perpetuarse en el poder; pero debemos mantener la esperanza y sabemos que esos sueños de libertad en Nicaragua se harán realidad”.

