Ciudad de México, México, 21 de febrero. William Anthony “Willie” Colón Román falleció este día a los 75 años de edad. Fue una de las figuras más influyentes de la música latina del siglo XX y principios del XXI, cuyo legado trascendió géneros, culturas y generaciones.
Originario del barrio del Bronx en Nueva York, de padres puertorriqueños, Colón se convirtió en un pilar fundamental de la salsa, un género que fusionó ritmos afrolatinos con jazz, son y otros estilos urbanos nacidos en comunidades latinas de Estados Unidos y el Caribe.
Desde sus comienzos, Colón se destacó no solo por su virtuosismo con el trombón, instrumento que dominó con maestría, sino también por su visión innovadora como compositor, arreglista y productor musical. Fue uno de los artistas protagónicos del movimiento salsero de los años 60 y 70, especialmente a través de su trabajo con el sello Fania Records, el epicentro del género en esa época. Su estilo rompedor, enérgico y lleno de matices ayudó a definir lo que hoy se considera “salsa clásica”.
Colón forjó gran parte de su leyenda trabajando con otros íconos del género. Su colaboración con el cantante puertorriqueño Héctor Lavoe produjo una serie de discos legendarios y canciones inolvidables que se convirtieron en himnos del movimiento salsero, como El Malo, Che, Che, Colé y Aires de Navidad. La combinación de su trombón incisivo, letras astutas y una estética visual atrevida (incluyendo portadas con referencias a mafias urbanas que se convirtieron en parte de su imagen) lo catapultó como “El Malo del Bronx”, un sello de identidad que muchos imitaron pero pocos ejecutaron con su autenticidad.
Además de su trabajo con Lavoe, Colón amplió su impacto artístico al colaborar con figuras como Rubén Blades en producciones que desafiaron los límites del género con temas socialmente conscientes y arreglos sofisticados. Álbumes como Siembra no solo marcaron récords de ventas, sino que también implantaron una nueva dimensión narrativa en la salsa, con letras que hablaban de realidades urbanas, política y emociones humanas profundas.
A lo largo de su carrera, Colón no se conformó con ser un músico destacado; también se involucró en causas sociales y culturales, defendiendo los derechos de las comunidades latinas en Estados Unidos y promoviendo la identidad cultural puertorriqueña. Su influencia se sintió mucho más allá de las pistas de baile: inspiró a músicos, activistas y oyentes de distintas generaciones a ver la música como un vehículo de expresión cultural y resistencia.
El 21 de febrero de 2026, Willie Colón falleció a los 75 años tras complicaciones de salud, rodeado de su familia, según comunicaron sus allegados en redes sociales oficiales. La noticia, que sacudió al mundo de la música latina, confirmó el deceso tras días de preocupación por un deterioro en su estado de salud que lo había llevado a ser hospitalizado en Nueva York por problemas respiratorios.
Su partida representa una pérdida significativa para la música latina —y especialmente para la salsa—, pero su legado perdura en cada trombón, cada compás de timbal y en el corazón de millones de seguidores alrededor del mundo. Las canciones que ayudó a crear, los ritmos que impulsó y la voz con la que narró historias seguirán resonando como testimonio de una vida dedicada a la música y la cultura.

