Argentina-Brasil, una final del “mundo” para Copa América

Alcaldía de Río autoriza 10% de aforo para final en Maracaná

Lionel Messi de la selección de Argentina Copa América AP Foto Eraldo Peres.jpg
Foto: Eraldo Peres AP
Deportes
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Río de Janeiro, 9 de julio de 2021.- Lionel Messi no quiere volver a pasar frente a un trofeo sin poder levantarlo. Con cuatro finales perdidas sobre la espalda, el astro de Argentina está ante una oportunidad única, tal vez la última, de redimirse: una final de Copa América ante el clásico rival Brasil en el estadio Maracaná y con Neymar ansioso por bajarlo del pedestal.

Por varias razones, el duelo del sábado marcará un quiebre en la histórica rivalidad entre los dos gigantes del futbol sudamericano, que suman en conjunto siete títulos mundiales y 23 continentales.

Será la primera vez que se enfrenten en una final en el legendario estadio de Río de Janeiro, donde el local se ha vuelto imbatible en partidos decisivos desde que mordió el polvo ante Uruguay en el mundial de 1950.

“La grandeza, la dimensión de Brasil y Argentina, son los dos últimos campeones mundiales sudamericanos 2002, 1994, 86... Tiene una dimensión, sin despreciar y sabiendo de la grandeza de Colombia, Uruguay, de dos iconos del futbol mundial”, destacó el técnico local Tité el viernes en rueda de prensa. “Hablar de Messi y Neymar es hablar de excelencia, virtudes técnicas, mentales, físicas y una altísima capacidad creativa. Hay un gran desafío, un gran espectáculo”.

Messi, de 34 años, está ante la ocasión ideal de curar las heridas por tantos golpes con Argentina. Ebrio de vueltas olímpicas en Barcelona, nunca pudo ganar un trofeo con la selección mayor de su país. Perdió tres finales de Copa América (2007, ante Brasil; 2015 y 2016 con Chile) y la del mundial 2014 ante Alemania, también en el Maracaná.

En el tramo final de la carrera, Messi advirtió antes de la Copa América que era “el momento de dar el golpe”, un deseo que en el campo de juego confirmó con cuatro goles, cinco asistencias y un nivel pocas veces visto con la Albiceleste, también respaldado por un equipo renovado, con futbolistas de menos cartel que los del pasado, pero que lograron complementarse mejor con la gran figura.

El último casillero lo encuentra con el vigente campeón Brasil, favorito en la previa por antecedentes y un invicto en partidos oficiales bajo el mando de Tite que se remonta a la eliminación ante Bélgica en los cuartos de final del Mundial de 2018.

Neymar de la selección de Brasil Copa América AP Foto Silvia Izquierdo.jpg
Foto: Silvia Izquierdo AP

La Canarinha es un equipo mucho más afianzado, que sabe adaptarse a distintos esquemas durante un mismo partido, con una defensa que sólo ha concedido dos goles en el torneo y con un Neymar de 29 años más comprometido en la causa ofensiva que en fingir faltas.

La estrella del París Saint-Germain, que se enfrentará a sus amigos Messi, Leandro Paredes y Ángel Di María, estos dos últimos compañeros actuales de equipo, encara esta final también con sabor a revancha luego que una lesión lo sacó de la edición de 2019.

Neymar seguramente buscará dañar a la Argentina por el costado derecho, el punto más débil de su defensa en la semifinal ante Colombia y que despierta la mayor preocupación para el técnico Lionel Scaloni.

El aspecto negativo de Brasil pasa por la poca efectividad de sus delanteros. Richarlison y Roberto Firmino convirtieron apenas un gol cada uno, mientras que Gabriel Jesús está suspendido. La aparición de Lucas Paquetá subsanó en parte ese déficit en los últimos partidos.

Los antecedentes avalan la condición de Brasil como favorito. Fue campeón de las cinco ediciones anteriores de la Copa América en las que fue anfitrión: 1919, 1922, 1949, 1989 y 2019.

En los cruces con Argentina en finales lleva ventaja de 3-1, incluyendo tres duelos en la Copa América y uno en la Confederaciones.

“Eso es pasado. Mirar al pasado no sirve de referencia. Las dos selecciones llegaron invictas a la final de la Copa América y tienen los mejores números de la competición. No le veo mayor significado a eso de que Argentina lleva mucho tiempo sin ganar títulos”, advirtió Tite.

Si bien el estratega no confirmó la formación, jugaría con Ederson, Danilo, Marquinhos, Thiago Silva, Renan Lodi, Casemiro, Fred, Lucas Paquetá, Éverton, Neymar y Richarlison.

El último duelo oficial fue en semifinales de la edición 2019, con triunfo de Brasil 2-0 envuelto en varias polémicas arbitrales que reaparecieron en la memoria antes de la final. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich fue designado para el próximo sábado.

En caso de empate, se jugará tiempo extra antes de la definición desde el tiro de penal. A diferencia de Brasil, Argentina ya pasó por el trance en la semifinal ante Colombia y su arquero Emiliano Martínez hizo historia al atajar tres disparos.

Argentina va en busca de su 15º trofeo continental, lo cual le permitiría alcanzar a Uruguay como máximo ganador. Brasil trata de llegar al décimo.

La final será el epílogo de una Copa América que estuvo punto de no jugarse. Se pospuso un año por la pandemia, antes de que Colombia y Argentina quedaran descartadas como coanfitrionas.

Brasil, país con más de medio millón de muertos por Covid, se ofreció como alternativa a pesar del rechazo de amplios sectores de la sociedad que llevaron a los propios jugadores brasileños a sopesar un boicot contra el certamen.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro agitó la rivalidad durante una cumbre regional que compartió con su par argentino Alberto Fernández.

“Y yo voy a adelantar el resultado: 5-0. Levanto la mano y digo 5-0”, dijo el mandatario. Fernández sólo sonrió.

Estadio de Maracaná detrás de la estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro AP Foto Felipe Dana, archivo.jpg
Foto: Felipe Dana, archivo AP

En las gradas

La alcaldía de Río de Janeiro aprobó el 10% de aforo en el estadio de Maracaná para la final de la Copa América.

Sin embargo, la medida no implica que vayan a venderse entradas para el público en general. Más bien, esas personas cuya presencia se ha autorizado, acudirán al recinto mediante invitaciones o acreditaciones expedidas por la CONMEBOL y cumpliendo con una serie de restricciones.

Mediante una resolución publicada el viernes en el Diario Oficial de la localidad, la alcaldía informó que había tomado la decisión atendiendo un pedido de la CONMEBOL, que “presentó protocolos de operación y acreditación, con la adopción de mecanismos para la salud de los involucrados y utilizando herramientas adecuadas para la prevención del contagio del Covid-19”.

El secretario de salud de la ciudad Daniel Sorans emitió los parámetros en los que se precisa que podrá ocuparse hasta el 10% de cada sección del estadio, que tiene una capacidad total de 78 mil personas.

En la final de 2019, el Maracaná recibió a unos 60 mil aficionados. Brasil se impuso 3-1 a Perú.

Recién en enero, la postergada final de la Copa Libertadores de 2020 entre Palmeiras y Santos se llevó a cabo en el Maracaná. Asistieron unos 5 mil espectadores pero casi todos se concentraron en el mismo espacio, sin respetar las reglas de distanciamiento social.

Las nuevas medidas buscan evitar que se repita esa situación.

Los asistentes deberán guardar una distancia mínima de dos metros entre cada persona o familia en el graderío, añade la resolución. Explica que la CONMEBOL se comprometió a que todos los espectadores invitados deberán presentar una prueba negativa de coronavirus.

“Habrá un gran espacio entre las personas y, hasta donde entiendo, todos los asistentes serán invitados de la CONMEBOL, sometidos a pruebas”, dijo Paes durante una conferencia de prensa.

No todos los presentes apoyarían a Brasil. La Asociación del Futbol Argentino (AFA) anunció que 2 mil 100 entradas que le corresponden serán entregadas de forma gratuita a residentes argentinos en Brasil, incluidos futbolistas, entrenadores e integrantes de cuerpos técnicos que se desempeñan en el país vecino.

La única condición para recibir el boleto sería presentar una prueba negativa de Covid-19.

El presidente Bolsonaro ha criticado las políticas de distanciamiento social y argumenta que el impacto económico de la suspensión de actividades productivas es más mortífero que el propio coronavirus. Desde antes del certamen había mostrado su preferencia por admitir público en los estadios, algo que no había ocurrido hasta ahora.

No se espera que Bolsonaro asista a la final del sábado.

Brasil ha confirmado más de 530 mil decesos por Covid-19, el segundo mayor número en el mundo.

Con información de AP

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