Sao Paulo, Brasil, 6 de septiembre de 2021.- Una FIFA bajo amenaza de rebelión interna por el calendario de competencias durante la pandemia deberá tomar una decisión sobre uno de los mayores bochornos del futbol mundial en los últimos tiempos, del que indirectamente también es responsable.
Brasil y Argentina, el partido más emblemático de Sudamérica, fue suspendido el domingo a los cinco minutos de iniciado por la presencia en el campo de juego de funcionarios civiles de ANVISA, el ente sanitario brasileño, por el supuesto ingreso irregular de cuatro futbolistas argentinos al país.
“FIFA lamenta las escenas que precedieron la suspensión del partido”, dijo la entidad en un comunicado el lunes. “El reporte del oficial principal del partido ha sido enviado a FIFA. La información será analizada por los órganos disciplinarios competentes y una decisión se tomará a su debido tiempo”.
El escándalo se dio en el marco de una triple fecha de las eliminatorias de Sudamérica que estuvo en duda luego que las ligas de Europa, con la Liga Premier inglesa a la cabeza, cuestionaran a la FIFA por planificarla justo en el inicio de la temporada y se negaron a ceder los jugadores. En el caso del futbol inglés, el perjuicio era aún mayor puesto que el gobierno de Boris Johnson exige que los viajeros procedentes de países considerados de riesgo cumplan sin excepciones con un aislamiento de 10 días en un hotel.
Por esta medida sanitaria la mayoría de las selecciones sudamericanas sufrieron la baja de varias figuras notables. La más perjudicada fue Brasil, con nueve jugadores, entre ellos piezas importantes como los arqueros Alisson y Everton, el defensor Thiago Silva y los delanteros Richarlison y Gabriel Jesús.
Argentina, en cambio, contó con los cuatro jugadores citados de la liga inglesa — los mismos que fueron involucrados en el escándalo que derivó en la suspensión del clásico sudamericano en el estadio Neo Química Arena de Sao Paulo.
La agencia sanitaria ANVISA de Brasil declaró que Emiliano Martínez, Emiliano Buendía (Aston Villa), Giovani Lo Celso y Cristian Romero (Tottenham) debieron cumplir con una cuarentena de dos semanas al ingresar a territorio brasileño ya que Inglaterra es uno de los países considerados de riesgo sanitario. Resaltó además que los jugadores no declararon su paso por Inglaterra al entrar al país, y pidió que fueran deportados.
La diplomacia brasileña por tradición funciona en espejo: los mismos requisitos que se le exigen a los brasileños para ingresar a un determinado país se les aplica a los viajeros procedentes de éste cuando llegan a la nación sudamericana.
“Se constató el no cumplimiento del aislamiento, los jugadores dejaron el hotel y fueron al estadio. La policía federal constató la ausencia de los cuatro jugadores e infelizmente se dio esa situación bastante desagradable. Tuvimos que actuar para hacer cumplir la ley”, justificó Antonio Barra Torres, presidente de la ANVISA.
La Asociación del Futbol Argentino (AFA) aduce que su delegación cumplió con todos los requisitos del protocolo sanitario aprobado por Conmebol y FIFA para las eliminatorias.
“La delegación albiceleste se encontraba en territorio brasileño desde el día 3 de septiembre a las 8 am cumpliendo con todos los protocolos sanitarios vigentes regulados por la Conmebol para el normal desarrollo de las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022”, dijo la AFA en un comunicado.
Ningún protocolo puede estar por encima de las normas sanitarias de un país. Pero en este caso no queda claro por qué Brasil no notificó previamente a la FIFA que para esta fecha eliminatoria no aplicaría las excepciones para futbolistas extranjeros tal como sucedió en la Copa América que organizó hace tan sólo dos meses.
Argentina, en la voz de su capitán Lionel Messi, también cuestionó que si se había detectado una irregularidad en la documentación al ingreso al Brasil sus autoridades no procedieron antes.
“Escucháme: hace cuatro días que estamos acá. ¿Estaban esperando que empezara el partido para venir?”, le planteó el astro del PSG al gerente de la selección brasileña, el ex futbolista Juninho Paulista, en un diálogo en el campo de juego que fue captado por la señal dueña de los derechos televisivos.
La unidad disciplinaria de la FIFA, con el informe del árbitro venezolano Jesús Valenzuela en su poder, convocará a las partes involucradas para un descargo antes de dar un veredicto. No hay plazos. La resolución puede ser apelada ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
La FIFA barajaría dar el partido por ganado a Argentina o hacer que se juegue de nuevo y bajo qué circunstancias.
Brasil es el líder de la eliminatoria con 21 puntos, seguido por Argentina con 15.

