Milán, 17 de febrero. La presión sobre Casey Wasserman, jefe del equipo organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, creció el martes después de que la alcaldesa de la ciudad le instara a dejar el cargo por sus vínculos con la exnovia de Jeffrey Epstein.
"Mi opinión es que debería dimitir", dijo la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, a CNN a última hora del lunes pese a que Wasserman recibió la semana pasada el respaldo de la junta organizadora de los Juegos para que permaneciera.
El asunto ha sido una distracción para el Comité Olímpico Internacional este mes, desde que se publicaron correos electrónicos coquetos de 2003 entre Wasserman y Ghislaine Maxwell en una divulgación de archivos del gobierno de Estados Unidos, días antes de que se inauguraran los Juegos de Invierno de Milán-Cortina.
El COI ha eludido de forma constante las preguntas en Milán sobre Wasserman, al señalar que era un asunto de la junta de LA28, aunque su lenguaje cambió ligeramente el martes.
"Entiendo que en este momento se están produciendo muchas conversaciones, pero no haré más comentarios", manifestó el martes el portavoz del COI, Mark Adams, en la conferencia de prensa diaria del organismo olímpico en Milán.
"Esto, obviamente, sigue siendo en esta etapa un asunto de la junta de LA28", añadió Adams.
La alcaldesa Bass señaló sobre Wasserman que "no puedo despedirlo" en una entrevista en estudio con Dana Bash, de CNN, pero declaró públicamente que consideraba que debía irse.
Consecuencias en la agencia de Wasserman
Wasserman se ha visto más acorralado desde que la agencia de entretenimiento y deportes que fundó y que lleva su nombre perdió clientes tras la publicación de los correos, entre ellos la estrella del pop Chappell Roan y la retirada futbolista Abby Wambach. Ahora está en proceso de vender la agencia.
El cuestionamiento a Wasserman se ha intensificado pese a que la junta de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles lo respaldó la semana pasada para que continuara, basándose en una revisión —con la que él colaboró— realizada por asesores legales externos sobre sus contactos con Epstein y Maxwell.
"Creo que esa decisión fue desafortunada. No apoyo la decisión. Sí creo que necesitamos revisar el liderazgo", expresó Bass.
"Sin embargo, mi trabajo como alcaldesa de Los Ángeles es asegurarme de que nuestra ciudad esté completamente preparada para tener los mejores Juegos Olímpicos que hayan ocurrido en la historia olímpica", le dijo a CNN.
La alcaldesa y el gobernador de California, Gavin Newsom, tienen papeles clave en el éxito de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles al garantizar que todos los niveles de gobierno respalden los complejos desafíos logísticos que se apoderarán de la ciudad en julio y agosto de 2028.
Figura clave del olimpismo durante 11 años
Wasserman ha sido una fuerza impulsora de los Juegos de Los Ángeles desde que se lanzó la candidatura en 2015. Las dudas sobre su situación han circulado desde antes de que llegara a Milán hace dos semanas para reunirse con miembros del COI y asistir a la ceremonia de inauguración de los Juegos de Invierno.
El equipo organizador de Los Ángeles ofreció a los miembros del COI, en su reunión anual, una actualización del plan de organización.
Wasserman y otros funcionarios fueron interrogados sobre asuntos como la tramitación de visas para visitantes de todo el mundo a Estados Unidos, aunque no sobre cuestiones personales. Más tarde no se reunieron con los medios internacionales, como sí lo hicieron dirigentes de otros futuros anfitriones olímpicos.
No se le ha acusado de ninguna irregularidad en relación con Epstein y Maxwell.
"Lamento profundamente mi correspondencia con Ghislaine Maxwell", dijo Wasserman en un comunicado emitido antes de viajar a Milán, resaltando que ocurrió "mucho antes de que salieran a la luz sus horribles crímenes".
Maxwell fue condenada en 2021 por cinco cargos de trata sexual y abuso de menores, y cumple una sentencia de 20 años de prisión.

