Australia, 27 de enero. Coco Gauff azotó su raqueta contra el suelo de concreto una vez por cada vez que perdió su servicio, y otra más por si acaso, después de su derrota en los cuartos de final del Abierto de Australia ante Elina Svitolina.
La tercera cabeza de serie y campeona de dos torneos de Grand Slam sufrió con su saque y registró cinco dobles faltas en el primer set, cuando fue quebrada cuatro veces.
Hubo dos quiebres más de servicio en el segundo set y, una vez que el partido terminó —en 59 minutos— Gauff se mantuvo serena mientras se retiraba de la cancha central e intentaba encontrar un lugar tranquilo para desahogar sus frustraciones.
Resulta que prácticamente no hay lugar en la arena Rod Laver, excepto los vestuarios, que esté fuera del alcance de las cámaras. Así que, las siete veces que golpeó su raqueta contra una rampa de concreto estuvieron lejos de ser un momento privado tras su derrota por 6-1, 6-2.
"Ciertos momentos —lo mismo le pasó a Aryna (Sabalenka) después de que jugué contra ella en la final del Abierto de Estados Unidos— siento que no necesitan ser transmitidos," dijo Gauff en su conferencia de prensa posterior al partido. "Intenté ir a un lugar donde pensé que no había una cámara porque no necesariamente me gusta romper raquetas".
"Rompí una raqueta en el Abierto de Francia, creo, y dije que nunca lo volvería a hacer en la cancha porque no siento que sea un buen ejemplo. Así que, sí, tal vez se puedan tener algunas conversaciones", añadió.
Gauff apenas consiguió tres golpes ganadores en 15 juegos, cometió 26 errores no forzados y ganó dos de 11 puntos con su segundo servicio. Consiguió que el 74% de sus primeros servicios entraran en juego, pero sólo ganó el 41% de esos puntos
Fue un día inusualmente malo para una jugadora que debutó en un Grand Slam a los 15 años y conquistó su primer torneo importante, el Abierto de Estados Unidos de 2023, a los 19. Todavía tiene 21 años.
Gauff expresó que sentía que era mejor destrozar una raqueta que descargar cualquier frustración en su equipo de colaboradores.
"Son buenas personas. No merecen eso, y sé que soy emocional," dijo Gauff. "Así que, sí, solo me tomé un minuto para ir y hacer eso", indicó. "No creo que sea algo malo. Como dije, no trato de hacerlo en la cancha frente a niños y cosas así, pero sé que necesito liberar esa emoción".

