cepal.jpg
CEPAL
06 abril, 2021
Antonio Caporal
Elecciones 2021

América Latina encara ciclo electoral con su población descontenta, desconfiada y polarizada

Sociedades reclaman un nuevo pacto social en la región

América Latina encara un ciclo electoral con la población más descontenta que nunca, con desconfianza y polarización política, señaló la secretaria general de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Rebeca Grynspan Mayufis, al hablar acerca de los factores que amenazan con impedir un despegue en la región tras la pandemia.

Al participar en el Simposio Innovación para el Bien Común y el Desarrollo Sostenible, que organizó la Universidad Iberoamericana, Grynspan dijo que estamos frente a la amenaza de un menor crecimiento económico y un aumento de la desigualdad a raíz de la pandemia; lo cual podría generar un círculo vicioso: menor crecimiento, descontento social y más desigualdad.

Recordó que este año hubo elecciones en Ecuador y Perú; próximamente, en México y Argentina. También habrá comicios presidenciales en Honduras y Nicaragua.
“Cada vez hay más voces que piden un nuevo pacto social en la región, que involucre a ciudadanos activamente en el ámbito público para fortalecer la democracia. Necesitamos nuevos pactos sociales, económicos, que no serán posibles si no llamamos a todos los actores a construir”, dijo durante su intervención.

Destacó la revalorización de lo público porque nos hemos dado cuenta de que no podemos salir de esta pandemia si no hay preocupación por el bien común, por los bienes colectivos. “Pero algunos confunden la revalorización de lo público con la revalorización de lo estatal. Y lo público no es lo estatal, es aquello que construimos juntos; y para construir esos pactos sociales no necesitamos sólo al Estado, (también) al sector privado, a los ciudadanos organizados –propositivos, no sólo defensivos– que puedan ser escuchados”.

Asimismo, comentó que los liderazgos políticos son responsables de la dirección que tomen los países, pero no es menos cierto que la calidad de los actores empresariales, académicos y de la sociedad civil será determinante para lograr consensos y superar juntos esta crisis por encima de intereses. Expresó que nunca nuestro futuro ha dependido tanto de la calidad de los liderazgos que tengan visión de largo plazo y sentido de responsabilidad compartido.

La titular de la SEGIB destacó cuatro factores con los que se podría tener un pronóstico más optimista:

1.- Iberoamérica tuvo una costosa, pero valiosa lección de tecnologías digitales con la pandemia, lo que llaman el fenómeno de la innovación obligada. Vimos años de avance pasar en unos meses. En 2020 el e-commerce representó el 10% de las transacciones de AL, es decir, el doble que en 2019. Tenemos la posibilidad de ganar si adoptamos las tecnologías existentes y aceleramos el cambio tecnológico y digital. Si seguimos empujando en esa dirección, podremos mejorar nuestra matriz directiva no en el cómo sino en el qué producimos. Para ello, debemos democratizar este futuro digital y cerrar las brechas para aprovecharlas todos.

2.- El desarrollo sostenible y la transición ecológica. Esta recuperación podría ser distinta a la crisis del 2008. Esta vez, el mundo se va a demorar en ser austero y va a invertir como en Europa y en EU con la acción de los bancos centrales. Se va a invertir usando criterios sociales, ambientales, sociales y de gobernanza. Sobre todo, considerando la urgencia por el cambio climático. “La pandemia acelera otras tendencias y cataliza la transición verde. Vamos a ver una transición energética fuerte. Es una región que tiene gran conciencia ambiental en su juventud, los jóvenes tienen gran conciencia en el cambio que está viviendo y son impulsadores de ese cambio. La aceleración de la economía verde azul es una gran oportunidad”, dijo.

3.- China es un país muy grande, con estrategia de largo plazo y prácticas que hay que cuidar. Su recuperación ha contribuido a impulsar exportaciones netas. En esta pandemia se ha adelantado cinco años al momento de sustituir a EU como la principal economía del mundo. Esto significa que esa nación tendrá que duplicar su tamaño.

4.- La juventud y las mujeres. En esto momento, estamos en un ciclo demográfico de población joven, más educados, mujeres y hombres que exigen voz con equidad y protagonismo social, económico y político, lo que representa un inmenso potencial para la región. Tenemos la voz femenina organizada en movimiento, queremos que nos vean en nuestra capacidad de transformación de la realidad. Seremos agentes positivos para la reconstrucción de la pandemia.