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22 diciembre 2021
Redacción
Entretenimiento

Almodóvar, sobre desenterrar el pasado en Madres paralelas

“Abrir las fosas no es solamente para identificar, sino para demostrar que existieron en un momento”

Nueva York. Pedro Almodóvar tiene una teoría de que sus películas con protagonistas masculinos, como su semiautobiográfica “Dolor y gloria” de 2019, son más oscuras y sombrías. “Inevitablemente, miro dentro de mí cuando tengo que hablar de personajes masculinos”, dice el cineasta manchego.

“Madres paralelas”, que Sony Pictures Classics estrena el viernes en cines de Estados Unidos, devuelve a Almodóvar al terreno más melodramático. Penélope Cruz y Milena Smit interpretan a dos madres solteras que se conocen en el hospital, donde sus recién nacidas son accidentalmente cambiadas al nacer. Este secreto se desarrolla de manera impredecible mientras la película también investiga otro pasado oculto: las fosas comunes de la Guerra Civil española.

En los últimos años, un diálogo nacional en España ha despertado renovado interés y discordia política por la exhumación de las tumbas del régimen de Francisco Franco, que comenzó con la guerra civil de la década de 1930 y terminó con su muerte en 1975. Los restos de unas 19.000 de las 114.000 víctimas estimadas han sido recuperadas en las últimas cuatro décadas.

“Madres paralelas” no será tan autorreflexiva como la última película de Almodóvar, pero es la más políticamente introspectiva del director de 72 años y la primera en lidiar con el legado del gobierno de Franco. Almodóvar surgió como cineasta en los años posfranquistas de la España liberada.

Cuando “Madres paralelas” se proyectó este año en el Festival de Cine de Nueva York, Almodóvar se reunió con un periodista en un hotel del centro de la ciudad donde habló en una mezcla de español e inglés, con la ayuda de una intérprete, sobre una película que, al igual que su obra maestra de 1999 “Todo sobre mi madre”, se centra principalmente en la maternidad.

“No sé cuántas madres haré en el futuro, pero sigue siendo uno de mis personajes favoritos en la sociedad”, dijo, “porque puedes hacer mil películas distintas, incluso en mil géneros distintos”.

Las respuestas fueron editadas para mayor brevedad y claridad.

AP: Hizo un elogiado cortometraje, “The Human Voice” ("La voz humana"), y “Madres paralelas” durante la pandemia. ¿Han cambiado estos últimos dos años su perspectiva sobre el cine?

Almodóvar: No exactamente. Quiero decir, redundó en la necesidad que yo tengo de escribir y dirigir películas. Y, curiosamente, me hizo ser más consciente acerca de la soledad en la que vivo. Porque la soledad, a pesar de que estaba condenado al confinamiento, era algo que yo ya experimentaba en los últimos tiempos para escribir y todo eso. Yo creo que ahora estoy venciendo más la soledad saliendo un poco más, yendo a comer con amigos, justamente porque me pareció muy triste que cuando estuve condenado al confinamiento descubrí que yo ya estaba acostumbrado a estar confinado.

AP: Comenzó la pandemia escribiendo maravillosos diarios sobre las películas que veía.

Almodóvar: En ese momento estaba enfermo, porque me dio el virus la primera semana. Incluso antes de la primera semana. Acababa de llegar de Los Ángeles después de estar en los Oscar a finales de febrero, sentí como una gripe y me quedé en casa.

Tres días después declararon el confinamiento. Los días eran tan largos que trataba de hablar y escribir algo sobre la situación. Un día fui desobediente y salí a la calle solo para ver Madrid completamente desierta. Es una imagen muy impresionante que quería tener, así que fingí salir a comprar algo solamente para ver la ciudad.

AP: Debe haber sido irónico que en medio de una pandemia estuviera haciendo una película donde los hisopos y las pruebas de laboratorio, para demostrar la maternidad de las niñas, son parte fundamental de la trama.

Almodóvar: Cuando estaba escribiendo la película un año antes, era como ciencia ficción. Pero cuando hicimos la película, me resultó muy familiar que Penélope usara los bastones para un análisis genético.

AP: ¿Qué le interesó inicialmente de hacer una película sobre la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil española?

Almodóvar: Bueno, yo creo que esto me ha llegado con la madurez en términos cinematográficos y también en términos personales. Yo hace tiempo que quería hacer una película sobre las fosas, que, curiosamente, el cine español nunca lo había abordado.

Es algo verdaderamente triste. En el año 2013 o 14, vinieron unos relatores de la ONU para inspeccionar la situación en nuestro país y se quedaron muy sorprendidos de que quien había llamado para hablarle de la apertura de las fosas era ya la generación de los bisnietos de las víctimas. Es decir, la generación que ya había nacido en la democracia.

Los relatores dijeron que España tenía muy mala relación con su pasado. Me parece que es muy importante para la gente joven enterarse de lo que ocurrió en ese momento, enterarse de lo que ocurrió a sus abuelos, o algunos a sus padres, aunque los problemas que tenga la juventud ahora mismo sean otros.

AP: Su punto de entrada a esa historia, sin embargo, llega a través de un melodrama similar a los de otras películas suyas que oculta las intenciones más políticas de la película.

Almodóvar: Yo no quería hacer solo una película sobre las fosas comunes. Lo hice a través de un personaje, que es Janis (Cruz), que tiene un legado de su abuela, quien la salvó y la crio porque era una huérfana. Esta mujer está tratando de abrirlas, porque abrir las fosas no es solamente para identificar, sino para demostrar que existieron en un momento.

Lo que Franco hizo al condenarlos a una fosa común fue quitarles toda humanidad, condenarles a la no existencia. A mí me interesó más hacerlo a través de esta madre, porque esta madre está buscando la verdad de la memoria histórica española, pero a la vez vive el dilema moral de que en su vida ella no se conduce con la misma verdad. En su vida hay una enorme contradicción y ese era el punto que más me interesaba. Unía las dos verdades: la verdad digamos pública de nuestro país con la verdad íntima de ella. Y de esa contradicción es de lo que yo quiero hablar.

AP: Sus primeras películas en los 80 siguieron a años de censura en España y contribuyeron significativamente a un período posfranquista liberado en las artes. Ha dicho antes que Franco tuvo que morir para que usted viva. ¿Fue “Madres paralelas” motivada por un nuevo auge del fascismo?

Almodóvar: Cuando yo empecé a hacer cine, Franco acababa de morir. Yo nunca hubiera podido hacer una película con Franco vivo. En España, debido a que tuvimos esa horrible experiencia de una guerra civil, que yo creo que es el peor ejemplo de guerra, pensaba que estábamos inoculados contra ella. Viendo que, hace digamos cinco años la ultraderecha en Francia crecía, aquí aparece Trump, en Brasil aparece Bolsonaro, etc., pero yo pensaba que nunca nos llegaría la ultraderecha a España.

A veces creo que este es el efecto de Trump, que le dio voz a un montón de extremistas que estaban repartidos por el mundo y que pensaron: “Si este hombre dice estas cosas, yo pienso así, no hay razón para que no las exteriorice”. Le quitó prejuicios a todo aquel extremista y ultraderechista que había en Brasil, en Italia, en Francia y en España. Ahora suceden cosas que era imposible que pasaran en los 90 o los 80.

Ahora hay más y más ataques homofóbicos, más y más xenofobia. Es un sentimiento muy negativo de ver que todos los valores por los que hemos luchado ahora hay que defenderlos otra vez con mucha fuerza.