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Cortesía Axxa
20 junio 2022
Redacción
Finanzas

La digitalización resta privacidad a las mujeres durante la pandemia

41 % de las participantes teme perder sus trabajos debido a la mayor automatización

Durante la pandemia por COVID-19, la digitalización fue un salvavidas para las mujeres en el mundo al permitirles cumplir con sus responsabilidades profesionales y mantenerse en contacto con su familia. Sin embargo, la consecuencia de esta tendencia es una frontera cada vez más difusa entre el trabajo y la vida familiar que han transcurrido en el mismo lugar durante la contingencia sanitaria.

El estudio AXA Report on Women & Digital revela que 68% de las mujeres encuestadas trabajaron desde casa durante los confinamientos por la pandemia y más de la mitad (51%) señalaron la pérdida de privacidad como uno de los principales riesgos de lo digital, porque casi tres cuartas partes (73%) dijeron que fue difícil mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada, al hacerse cargo de tareas domésticas como cocinar, ir de compras o cuidar a los niños. Aun así, las participantes ven claras oportunidades: aprender nuevas habilidades, socializar y simplificar sus vidas.

Para este tercer informe sobre el impacto de la COVID-19 en las mujeres, realizada por Grupo AXA, en asociación con la investigadora de mercado IPSOS, fueron 8,000 las entrevistadas de diferentes niveles sociales y económicos que viven en Francia, Alemania, Italia, México, Nigeria, España, Tailandia y el Reino Unido.

Cabe señalar que el primer estudio de la serie, abordó las consecuencias de la pandemia en la salud física y mental mujeres en el mundo, y el segundo trató sobre el impacto económico.

AXA Report on Women & Digital advierte que, durante la pandemia, la digitalización ha permitido a las mujeres trabajar en casa; sin embargo, esto es un arma de doble filo. Por un lado, les da flexibilidad para en cumplimiento de sus tareas laborales y, por otro, aumenta la carga de sus responsabilidades, porque ya están haciendo más de lo que les corresponde en las tareas del hogar y el cuidado de los niños. El estudio deja claro que también enfrentan otros riesgos: la pérdida de privacidad, por ejemplo, y el abuso continuo en línea.

El estudio también refiere que 41% de las participantes teme perder sus trabajos debido a la mayor automatización, una tendencia acelerada por la pandemia actual. La cifra es más alta entre las mujeres jóvenes, menores de 29 años, y aquellas que trabajan en profesiones como administración o ventas. En los tres países en desarrollo donde se aplicó la encuesta --México, Nigeria y Tailandia--, las mujeres también estaban preocupadas por el acceso reducido a la banca y las finanzas, con muchas oficinas y sucursales bancarias cerradas durante el momento más álgido de la pandemia y el confinamiento.

Para las mujeres trabajadoras, la digitalización también ofrece una mayor flexibilidad, vital en un momento en que muchas tienen que cumplir con los compromisos laborales y del hogar. De las encuestadas, 40% eligió la “flexibilidad laboral y profesional” como una oportunidad que surge del mayor uso de lo digital. Mientras tanto, 22% dijo que la COVID-19 abrió oportunidades para cuidar mejor su salud y bienestar, pero es mayor para las participantes de los países en desarrollo como Nigeria (40%), Tailandia (35%) y México (29%).

La pandemia por COVID-19 ha generado aprendizajes en todas las actividades humanas: afectivas, sociales o productivas; sin embargo, el avance de la digitalización debe ser vista como una oportunidad para mejorar en el trabajo y en la vida personal.