Ginebra, 14 de enero de 2025. El desempleo mundial se mantiene estable, pero el progreso hacia el trabajo digno se ha estancado, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que advierte de que los jóvenes siguen teniendo dificultades en un mercado laboral que corre el riesgo de verse aún más perjudicado por la inteligencia artificial y la incertidumbre de las políticas comerciales.
Según los datos recopilados para el último informe Tendencias sociales y de empleo 2026, se prevé que la tasa de desempleo mundial se mantenga estable en torno al 4.9 % este año, lo que equivale a unos 186 millones de personas sin trabajo.
El mayor crecimiento se registra en los países más pobres, lo que refleja el envejecimiento de la población en las economías más ricas, donde hay menos personas en edad de trabajar disponibles para incorporarse al mercado laboral o permanecer en él.
Se prevé que el crecimiento del empleo sea del 0,5 % en los países de ingresos medios-altos, frente al 3.1 % en los países de bajos ingresos.
Sin embargo, tener un empleo no es necesariamente sinónimo de tener un trabajo de calidad o un salario digno: casi 300 millones de trabajadores viven en condiciones de pobreza extrema, con ingresos inferiores a 3 dólares al día.
Se prevé que este año alrededor de 2100 millones de personas trabajarán en el sector informal, con acceso limitado a la protección social, los derechos laborales y la seguridad en el empleo.
El empleo juvenil en peligro
La situación laboral mundial de los jóvenes en los países de bajos ingresos se describe en el informe como desalentadora: más de una cuarta parte (27,9 %) no estudia, no trabaja ni recibe formación.
Los jóvenes con estudios de los países de altos ingresos tampoco están a salvo de la incertidumbre: el estudio advierte de que la inteligencia artificial y la automatización podrían dificultarles la búsqueda de trabajo y pide un «seguimiento estrecho» de la tecnología.
Persiste la brecha de género
El informe ofrece pocas buenas noticias para quienes luchan por la igualdad de las mujeres en el lugar de trabajo; los datos muestran que las normas sociales y los estereotipos siguen estando muy arraigados.
Los avances logrados anteriormente se han estancado, lo que ha ralentizado el progreso hacia la igualdad de género en el trabajo, y hoy en día las mujeres tienen un 24 % menos de probabilidades que los hombres de participar en la población activa.
Incertidumbre comercial
En 2025, la economía mundial se vio marcada por la agitación de las normas comerciales internacionales y los tipos arancelarios, liderada por los Estados Unidos.
El comercio da sustento a unos 465 millones de trabajadores en todo el mundo, más de la mitad de ellos en Asia y el Pacífico, y la incertidumbre está reduciendo los salarios de los trabajadores, especialmente en el sudeste asiático, el sur de Asia y Europa.
Se necesita una respuesta coherente y coordinada
En respuesta a las conclusiones del informe, el director general de la OIT, Gilbert Houngbo, pidió una acción coordinada y unas instituciones más fuertes para promover el trabajo decente y la justicia social, en particular en las economías más pobres que corren el riesgo de quedarse atrás.
“A menos que los gobiernos, los empleadores y los trabajadores actúen conjuntamente para aprovechar la tecnología de manera responsable y ampliar las oportunidades de empleo de calidad para las mujeres y los jóvenes, mediante respuestas institucionales coherentes y coordinadas, persistirán los déficits de trabajo decente y se pondrá en peligro la cohesión social”, afirmó Houngbo.

