Ciudad de México, 20 de mayo de 2026. En más del 81 % de las empresas que operan en México, los principales tomadores de decisión consideran que el rumbo actual del país es "mucho" o "más o menos" incorrecto. Solo 51 % de ellos se dice "mucho" o "más o menos" optimista de que la situación mejore en los próximos cinco años.
VESTIGA CONSULTORES, firma mexicana de consultoría en manejo de riesgos, seguridad corporativa, investigaciones y ciberseguridad, identificó en la más reciente entrega de su Monitoreo de Percepciones Empresariales un panorama desalentador.
El dato más crítico del monitoreo apunta a que casi 90 % de los tomadores de decisión estima que existe una situación "nada" o "poco" favorable para la creación, desarrollo y expansión de actividades empresariales en México.
Frente a este escenario, Sergio Díaz, socio director de VESTIGA, advierte que "es necesaria una mucho mayor interacción y coordinación entre gobierno y empresas para propiciar la atmósfera y circunstancias que alienten la actividad y éxito de las empresas. Sencillamente no puede irle bien a la economía del país ni a los mexicanos si no les va bien a sus empresas. Es un binomio inseparable y es apremiante que todos –empresas, sociedad y gobierno– así lo entiendan".
En cuanto al proceso de renegociación del TMEC, el monitoreo revela una percepción dividida: el 53 % de los encuestados confía en que las negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá concluirán exitosamente y con un resultado razonablemente positivo para el país. Sin embargo, casi la misma proporción –54 %– declara tener "poca" o "nada" de confianza en que el gobierno federal tenga control de la situación económica, política, social y de seguridad pública y nacional del país.
Para Sergio Díaz, las cifras son consistentes con una tendencia documentada desde hace meses: "no es complicado entender por qué tenemos tan bajos niveles de inversión privada, nacional y extranjera, en la economía mexicana. Lo que hemos observado va en el mismo sentido que otras mediciones: demasiados factores conspiran contra la confianza que es requisito fundamental para que los empresarios detonen las inversiones. Urge atender estas serias circunstancias para aumentar la confianza de los empresarios. Nos va el buen desempeño económico del país en ellos”, concluyó.

