Ciudad de México, 9 de enero 2026. Más allá de los sitios mayas más emblemáticos como Chichén Itzá y Uxmal, la Península de Yucatán alberga otros vestigios fascinantes de la civilización maya que invitan a un turismo más profundo, auténtico y menos concurrido: Mayapán y Aké. Estos enclaves históricos son ideales para quienes buscan experiencias culturales únicas y conexión con el pasado ancestral de la región.
Mayapán: la última gran capital maya
La zona arqueológica de Mayapán fue una de las principales capitales políticas y culturales de los mayas durante el Posclásico tardío (aproximadamente entre los años 1220 y 1440 d.C.), llegando a albergar entre 15 000 y 17 000 habitantes dentro de sus murallas. Su complejo urbano amurallado se extiende sobre más de 4,000 estructuras, incluyendo palacios, templos y edificios ceremoniales que reflejan la organización social y el legado arquitectónico de esta gran ciudad maya.
Rutas Mexicanas
Aunque actualmente la zona arqueológica de Mayapán permanece cerrada al público hasta nuevo aviso por decisiones administrativas y procesos de conservación y gestión territorial, su historia continúa inspirando a viajeros curiosos por explorar el legado maya más allá de los sitios tradicionales.
Aké: el «palacio» maya y sus sacbés
A unos 32 km al este de Mérida se encuentra Aké, un sitio arqueológico menos conocido pero igualmente fascinante. Su nombre significa “lugar de los juncos” en maya yucateco. Aké destaca por su imponente estructura principal conocida como “El Palacio”, construida con columnas de piedra y plataformas que evocan el saber constructivo de sus habitantes durante la época Clásica de la civilización maya.
Otra característica impresionante de Aké es su red de sacbéob (caminos blancos mayas), antiguas vías que conectaban esta ciudad con otros centros importantes de la región y que evidencian la interconexión y sofisticación del mundo maya prehispánico.
Un patrimonio compartido por viajeros y locales
Si bien muchos turistas conocen los grandes centros arqueológicos, Mayapán y Aké ofrecen una experiencia más íntima y exploratoria: lugares para sentir la historia, caminar entre piedras milenarias y descubrir rincones menos transitados, pero igualmente llenos de significado cultural.
Dato curioso
En Mayapán se utilizaba una representación del “Pendón de los Mayas”, símbolo de unidad y poder que muchos estudios ubican por encima de Chichén Itzá y Uxmal durante el apogeo de su dominio —lo que sugiere que este sitio fue un centro político y ceremonial de gran relevancia regional durante siglos.
Yucatán: destino de historia viva
Las ruinas de Mayapán y Aké complementan la oferta arqueológica de Yucatán, invitando a los visitantes a descubrir la riqueza cultural de la Península de Yucatán en toda su profundidad. Aunque Mayapán está temporalmente cerrado, su legado sigue vivo en museos, investigaciones y narrativas que enriquecen la visita a la región; mientras que Aké se presenta como una experiencia accesible y reveladora del ingenio arquitectónico maya.
Visitar Yucatán es encontrar historias antiguas en cada piedra, en cada sacbé y en cada muro que el tiempo ha conservado para quienes buscan algo más que una fotografía: una conexión real con el pasado.
Descubre Mayapán y Aké: joyas arqueológicas de Yucatán
Si bien muchos turistas conocen los grandes centros arqueológicos, Mayapán y Aké ofrecen una experiencia más íntima y exploratoria

