Washington, Estados Unidos, 9 de marzo. Los precios del petróleo se dispararon cerca de los 120 dólares por barril a medida que se intensificaba la guerra de Irán, amenazando la producción y el transporte marítimo en Oriente Medio y golpeando a los mercados financieros.
El precio de un barril de crudo Brent, el referente internacional, subió hasta 119.50 dólares por barril a primera hora del día, pero más tarde se negociaba por encima de 101 dólares por barril, un alza del 9%.
El West Texas Intermediate, el crudo ligero y dulce producido en Estados Unidos, también se disparó por encima de 119.48 dólares por barril, pero retrocedió más cerca de 100 dólares.
Los precios se moderaron después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, indicó que el Grupo de los Siete países industrializados podría recurrir a sus reservas de emergencia de petróleo en respuesta al alza de los precios. Pero más tarde, el G7 señaló que había decidido no utilizar sus reservas estratégicas, al menos por ahora.
"Aún no estamos ahí", declaró el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, después de presidir una reunión de sus homólogos del G7. Aun así, indicó a los periodistas en Bruselas que el grupo estaba "listo para tomar las medidas necesarias y coordinadas para estabilizar los mercados, como el almacenamiento estratégico".
El presidente estadunidense Donald Trump restó importancia el sábado a la idea de recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo diciendo que los suministros estadunidenses eran amplios y que los precios pronto bajarían.
Irán nombró este lunes al ayatolá de línea dura Mojtaba Khamenei para suceder a su difunto padre como líder supremo, lo que indica que no habrá tregua en la guerra. El nombramiento marcó una nueva señal de desafío por parte del asediado liderazgo de Irán tras más de una semana de intensos bombardeos estadunidenses e israelíes, lo que sugiere que Teherán no está cerca de renunciar a lo que considera una lucha por la existencia del país.
Los precios del petróleo han subido conforme la guerra, ya en su segunda semana, arrastra a países y lugares que son cruciales para la producción y el movimiento de petróleo y gas del golfo Pérsico.
Aproximadamente 15 millones de barriles de crudo —cerca del 20% del petróleo mundial— suelen transportarse cada día a través del estrecho de Ormuz, según la firma independiente de investigación Rystad Energy. La amenaza de ataques iraníes con misiles y drones prácticamente ha impedido que los petroleros que transportan petróleo y gas desde Arabia Saudí, Kuwait, Irak, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos e Irán atraviesen el estrecho, que limita al norte con Irán.
Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos han recortado su producción de petróleo a medida que los tanques de almacenamiento se llenan debido a la menor capacidad para exportar crudo. Irán, Israel y Estados Unidos también han atacado instalaciones de petróleo y gas desde que comenzó la guerra, lo que agrava las preocupaciones sobre el suministro.
El aumento de los costos del petróleo y el gas natural está empujando al alza los precios de los combustibles, con efectos en cadena sobre otras industrias y sacudiendo a las economías asiáticas, especialmente vulnerables debido a la fuerte dependencia de la región de las importaciones procedentes de Oriente Medio.

