CDMX. 27 de febrero de 2026. La iniciativa para hacer obligatoria la publicación de rangos salariales y prestaciones desde la vacante, como parte de la reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), representa uno de los cambios más relevantes en la dinámica de reclutamiento y atracción de talento en México en los últimos años.
La transparencia salarial marca un punto de inflexión en la cultura laboral mexicana. Históricamente, la compensación ha sido un tema manejado con discrecionalidad; sin embargo, el nuevo entorno regulatorio y social exige mayor trazabilidad, objetividad y coherencia interna.
No obstante, el reto es significativo: estimaciones recientes señalan que solo el 10 % de las empresas en México está actualmente preparado para implementar prácticas formales de transparencia salarial, lo que evidencia un rezago estructural en tabuladores, metodologías de compensación y documentación de criterios objetivos
Actualmente, más del 65 % de los empleadores en México reporta dificultades para cubrir vacantes, lo que evidencia una brecha estructural entre oferta y demanda de talento especializado. Los sectores con mayor presión son Transporte, Logística y Automotriz (más del 70 %), Finanzas y Real Estate (más del 70 %) y Tecnologías de la Información (más del 65 %).
En este contexto, la transparencia salarial no solo implica un ajuste normativo, sino un cambio estructural en la manera en que las empresas compiten por talento.
Impacto en las estrategias de reclutamiento
La obligación de publicar salarios y prestaciones desde el inicio de la vacante impacta en tres frentes estratégicos:
- Mayor volumen y mejor alineación de candidatos. Al conocer el rango salarial, los postulantes pueden autofiltrarse según sus expectativas, lo que puede elevar la calidad de perfiles que avanzan en el proceso.
- Reducción potencial en el tiempo de cobertura. La claridad económica disminuye fricciones en etapas finales, donde tradicionalmente se pierden candidatos por diferencias salariales.
Fortalecimiento de la marca empleadora. Las organizaciones con esquemas competitivos podrán posicionarse mejor frente a su competencia; aquellas con estructuras poco actualizadas quedarán más expuestas.
Para Pentafon HR Solutions, unidad especializada en atracción, desarrollo y retención de talento, la transparencia empuja a las empresas a profesionalizar sus estructuras de compensación y a documentar criterios objetivos de asignación salarial.
Entre los impactos positivos se identifican una mejor calidad de contratación, menor rotación por desajustes salariales y mayor alineación con estándares internacionales, particularmente relevante en un entorno de nearshoring y operación multipaís.
No obstante, la implementación de la transparencia salarial también conlleva riesgos operativos que las organizaciones deberán gestionar con anticipación. Entre ellos destaca la posible compresión salarial interna si no se cuenta con tabuladores claros y políticas de compensación bien definidas, lo que puede generar tensiones entre colaboradores.
Asimismo, podría detonarse una guerra salarial en nichos de talento escaso, como tecnologías de la información, datos, ciberseguridad y manufactura avanzada, especialmente si se publican rangos elevados sin una estrategia disciplinada de pago por habilidades. A ello se suma un mayor volumen de postulaciones, que obligará a fortalecer los procesos de filtrado, evaluación y validación para mantener eficiencia y calidad en la selección.
Retos operativos para las organizaciones
Dentro de los 180 días previstos para adaptación, las empresas deberán:
- Definir tabuladores salariales por puesto, área o región.
- Ajustar herramientas y sistemas de reclutamiento.
- Actualizar lineamientos internos con reclutadores y áreas de talento.
- Documentar criterios objetivos para la determinación salarial.
Más allá del cumplimiento legal, la transparencia salarial se perfila como un elemento estructural de competitividad, gobernanza corporativa y reputación empleadora en un mercado laboral cada vez más dinámico y exigente.
En el largo plazo, la transparencia puede contribuir a un mercado laboral más eficiente, donde la información clara reduzca asimetrías, acelere decisiones y fomente una competencia basada en habilidades y valor agregado.
Si bien el ajuste inicial implicará presión operativa y financiera para algunas empresas, la profesionalización de las estructuras salariales y la claridad en los criterios de compensación podrían convertirse en un diferenciador estratégico en un entorno marcado por la escasez de talento y la creciente movilidad laboral.

