Sidón, Líbano, 6 de abril. Hace dos años, el médico Mohammed Ziara vio cómo Israel devastaba el sistema de salud de Gaza bombardeando hospitales, atacando ambulancias y obligando a pacientes a evacuar.
Ahora, Ziara —junto con otros trabajadores sanitarios, grupos de derechos humanos y muchos civiles— advierte que el mismo proceso se está llevando a cabo en Líbano.
Israel se adentra cada vez más en el sur del país en su campaña contra Hezbollah, un poderoso grupo político-paramilitar respaldado por Irán que desde hace tiempo ejerce un control de facto sobre gran parte de la comunidad chií de Líbano.
Para describir su estrategia en esta guerra, el ejército israelí invoca la devastación que causó en Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023 encabezados por Hamás. En un momento dado el mes pasado, aviones de guerra israelíes incluso arrojaron panfletos sobre Beirut en los que advertían que, tras el "gran éxito en Gaza", también se avecina "una nueva realidad" para Líbano.
"Ya viví esto antes", indicó Ziara, un cirujano de Ciudad de Gaza que se especializa en quemaduras, a la agencia The Associated Press en el hospital gubernamental de la ciudad portuaria libanesa de Sidón.
"No puedo volver a Gaza ahora", agregó Ziara. "Pero puedo estar aquí, en Líbano".
Al igual que hizo con Hamás en Gaza, Israel acusa a Hezbollah de esconderse y operar desde zonas civiles y de utilizar hospitales y ambulancias con fines militares. Israel ha atacado cada vez más a los equipos de emergencias y centros médicos, obligando a varios hospitales a evacuar.
Ofensiva israelí amenaza otra vez a un sistema de salud
Desde que la guerra entre Israel y Hezbollah se reavivó el 2 de marzo, los ataques aéreos israelíes han matado al menos a 56 profesionales de la salud hasta este lunes, según el Ministerio de Salud libanés.
Israel ha perpetrado más de 150 ataques contra personal médico de emergencia y ambulancias y ha forzado el cierre de seis hospitales y 49 clínicas de salud mediante ataques o amenazas, según el Ministerio. En el más reciente ataque, que mató a dos paramédicos e hirió gravemente a un tercero a primera hora del lunes, el Ministerio acusó a Israel de atacar deliberadamente a una concentración de equipos de emergencias que estaban de servicio.
El ejército israelí sostiene que el uso de instalaciones médicas por parte de Hezbollah las convierte en objetivos militares legítimos según el derecho internacional, pero no ofrece pruebas que respalden sus afirmaciones.
Hezbollah niega realizar actividades milicianas dentro de sitios civiles. Aunque la presencia del grupo en zonas residenciales está bien documentada, no ha habido una verificación independiente de que utilice hospitales con fines militares.

