Hat Yai, Tailandia, 11 de febrero. Un joven de 17 años abrió fuego en una escuela secundaria pública del sur de Tailandia y tomó brevemente a varias personas como rehenes, en un ataque de dos horas que dejó al menos tres heridos, informaron la policía y autoridades locales.
La policía también hirió al agresor en un tiroteo en la escuela Patongprathankiriwat, en la provincia de Songkhla, antes de detenerlo para poner fin al enfrentamiento, señaló el gobierno provincial en un comunicado. El ataque ocurrió a última hora de la tarde, poco después de que se suspendieran las clases.
El director de la escuela resultó gravemente herido por disparos, y un estudiante también fue herido de bala, mientras que otro alumno se lesionó al saltar desde un edificio al intentar huir del lugar, indicó el gobierno provincial.
Las autoridades locales identificaron al sospechoso como un joven de 17 años con antecedentes de abuso de drogas y problemas de salud mental.
El motivo del ataque aún estaba bajo investigación.
La violencia con armas de fuego es frecuente en Tailandia, que tiene una de las tasas más altas de posesión de armas y de muertes relacionadas con armas en Asia, aunque los tiroteos masivos son poco comunes.
En datos recopilados en 2017 por los grupos Small Arms Survey y GunPolicy.org se encontró que había alrededor de 10.3 armas por cada 100 personas en Tailandia, en comparación con menos de una por cada 100 en la vecina Malasia. Si se suman las armas ilegales al total, la tasa de Tailandia es de 15.1.
En octubre de 2022, un sargento de policía que fue despedido de su trabajo mató a 36 personas, entre ellas, dos docenas de niños pequeños, en una guardería del pequeño poblado nororiental de Uthai Sawan. El impactante ataque con arma de fuego y cuchillo impulsó llamados a endurecer los controles de armas, aunque no ha habido reformas importantes.
En febrero de 2020, un soldado tailandés molesto por una disputa financiera con su oficial al mando, desató una ola de disparos en la ciudad nororiental de Nakhon Ratchasima, matando a 29 personas e hiriendo a decenas más antes de que la policía lo abatiera a tiros tras un asedio nocturno en un gran centro comercial.

