ARRANCA EL PROCESO JUDICIAL CONTRA MADURO POR TRÁFICO DE DROGAS Y ARMAS

“Lo acusan también de ordenar secuestros y asesinatos”.

Maduro encarcelado en Brooklyn
Internacional
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En su primera presentación ante un tribunal de Nueva York el dictador venezolano se declara inocente.

El derrocado gobernante venezolano Nicolás Maduro ingresó al mediodía del lunes 4 de enero a la sala del tribunal de la ciudad de Nueva York vestido con uniforme beige y tenis color naranja, custodiado en todo momento por dos alguaciles, para comparecer por primera vez y ser procesado por cargos vinculados con tráfico ilícito de enervantes y armas.

A partir de ese momento el juez Alvin K. Hellerstein se declaró abocado al análisis de los cargos por presunto tráfico de cocaína y posesión de armas que pesan contra Maduro, en tanto que la fiscalía afirmó que el dictador dirigía “pandillas patrocinadas por el Estado” y “corrompió instituciones otrora legítimas para exportar toneladas de cocaína a Estados Unidos”.

En la audiencia, que tuvo una duración de 33 minutos y a la que asistieron 25 periodistas internacionales, el depuesto presidente de Venezuela rechazó los cargos en su contra. “Soy inocente, no soy culpable. Soy un hombre decente, soy un hombre de Dios y un prisionero de guerra”, le dijo Maduro al juez.

De igual forma, su esposa, Cilia Flores, también se declaró inocente. “Soy la primera dama de la República de Venezuela; soy completamente inocente”, le dijo al juez.

Flores es acusada, entre otras cosas, de haber aceptado “cientos de miles de dólares en sobornos para intermediar una reunión entre un narcotraficante a gran escala y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela” en 2007.

La siguiente audiencia se llevará a cabo, en principio, el 17 de marzo próximo a las 11:00 horas, tiempo local.

Defensa

El depuesto líder venezolano estará representado por Barry Pollack, un abogado litigante estadunidense con amplia experiencia, quien actualmente representa a Julian Assange y negoció el acuerdo para su declaración de culpabilidad y liberación el verano pasado.

A su vez, Mark Donnelly, abogado de Houston especializado en delitos económicos y exfiscal del Departamento de Justicia, notificó al tribunal que representará a la esposa de Maduro.

De acuerdo con la acusación formal de Estados Unidos el expresidente de Venezuela habría mantenido una alianza con cárteles mexicanos como el de Sinaloa y Los Zetas desde hace más de 25 años. Según el documento emitido por un jurado de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Maduro es señalado por auxiliar a esos cárteles para distribuir droga a escala masiva.

Durante su desempeño como ministro de Relaciones Exteriores (entre 2006 y 2013), apunta la acusación, Maduro también facilitó el lavado de dinero proveniente de México.

Según el acta, Maduro vendió incluso pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes conocidos para que pudieran mover las ganancias de la droga bajo protección oficial.

Asimismo, presuntamente utilizaba la cobertura diplomática para enviar aviones privados desde México hacia Venezuela, asegurando que los vuelos no recibieran escrutinio por parte de las autoridades militares o policiales.

En dichas operaciones Maduro llamaba personalmente a la embajada de Venezuela en México para anunciar la llegada de supuestas “misiones diplomáticas”, mientras que en realidad los aviones eran cargados con dinero en efectivo de la venta de estupefacientes.

La logística del transporte de droga incluía el envío de cargamentos de dimensiones industriales desde puertos y aeropuertos venezolanos. Organizaciones como Los Zetas (también conocidos como el Cártel del Noreste) trabajaron con narcotraficantes colombianos para despachar contenedores que transportaban entre cinco y 20 toneladas de cocaína cada uno desde Venezuela hacia puertos mexicanos.

Estos envíos masivos contaban con la protección de oficiales militares venezolanos de alto rango, conocidos internamente como los generales.

Un caso emblemático ocurrió en 2006, cuando se despacharon más de 5.5 toneladas de cocaína en un jet DC-9 desde el hangar presidencial en el aeropuerto de Maiquetía hacia Campeche, México. La alianza con el Cártel de Sinaloa involucró directamente a sus líderes, Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.

La acusación dice que en 2011 El Chapo financió laboratorios de cocaína en Colombia y el producto resultante era transportado a través de Venezuela bajo la protección de las FARC y de aliados cercanos a Maduro, como Hugo El Pollo Carvajal.

Finalmente, esta red criminal involucra el uso de la violencia y la participación del círculo íntimo de Maduro, a quien se acusa de mantener grupos de choque conocidos como colectivos para facilitar el tráfico, así como de ordenar secuestros y asesinatos contra quienes interfirieran en sus operaciones.

Su esposa, Cilia Flores, es señalada por supuestamente aceptar sobornos de cientos de miles de dólares para gestionar reuniones con directores antinarcóticos y por recibir pagos por cada vuelo de cocaína que lograba paso seguro.

Por su lado, su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Guerra (Nicolasito), ha sido vinculado con la coordinación de cargamentos de cientos de kilogramos de cocaína utilizando aviones de la empresa estatal PDVSA.

Vecinos

El expresidente de Venezuela arribó bajo arresto a Nueva York, donde se prevé que sea encarcelado en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn por el delito de narcoterrorismo que se le imputa.

Al ser apresado en el MDC Brooklyn, Maduro se sumará a una larga lista de personajes y delincuentes que se encuentran cumpliendo sus condenas o en juicio en dicho penal federal.

Ahí se convertirá en vecino del narcotraficante más buscado, Ismael El Mayo Zambada, quien cofundó el Cártel de Sinaloa y lo lideró hasta el 25 de julio de 2024, cuando fue traicionado por los hijos de El Chapo Guzmán y entregado a la fuerza a las autoridades estadunidenses.

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