KIEV, Ucrania, noviembre 4.- Ataques nocturnos contra infraestructura crítica provocaron cortes de electricidad y agua durante horas el miércoles en Kiev y sus alrededores, mientras el presidente Volodymyr Zelenskyy dijo que el número de muertos por un bombardeo ruso contra una aldea en el sur de Ucrania aumentó a 40.
Varias bombas guiadas rusas se estrellaron el lunes contra una antigua escuela y un cercano refugio en la aldea de Komyshuvakha, cerca del frente en la región de Zaporiyia, mientras los residentes esperaban ayuda humanitaria.
Además de los fallecidos, Zelenskyy informó que otras 30 personas podrían seguir enterradas bajo los escombros.
"Desafortunadamente ha habido muy poca reacción del mundo ante este ataque demencial"
, expresó el mandatario en X. "Pero éste, como millas y millas de otros crímenes de guerra que Rusia ha cometido contra Ucrania y los ucranianos, exige una respuesta firme. El mal siempre llega más lejos si se deja sin respuesta".
En otros lugares, Moscú no mostró señales de aflojar sus ataques aéreos.
Antes de que se restablecieran el agua y la electricidad, en Kiev, la capital de Ucrania, se instó a los residentes a usar las fuentes públicas de agua potable. Se estaban instalando apresuradamente centros de emergencia en las zonas más afectadas, donde se ofrecían té caliente y puntos de energía para que la gente pudiera cargar dispositivos eléctricos.
Rusia atacó a Ucrania con 310 drones, incluidos 81 drones a reacción, durante la noche, informó la fuerza aérea ucraniana. En su informe diario publicado en redes sociales, la fuerza aérea dijo que derribó o suprimió 272 drones de varios tipos.
Tales ataques de Rusia han sido una característica habitual en Ucrania pese a las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional en 2024 contra dos altos oficiales acusados de supervisar ataques contra infraestructura civil.
(Con información de (AP)
