Washington, Estados Unidos, 2 de octubre. Una corte federal en Texas emitió un fallo que impide temporalmente al gobierno del presidente Donald Trump construir un muro fronterizo y otra infraestructura en la región texana de Big Bend, en una victoria para los opositores que han rechazado lo que durante mucho tiempo ha sido una promesa de campaña de Trump.
La noticia supone una victoria para propietarios de tierras, empresas y ambientalistas de la región, que se han unido para oponerse a los proyectos de infraestructura previstos, los cuales forman parte de un plan de 46 mil millones de dólares del gobierno de Trump para cubrir la frontera sur con una combinación de vallas de acero de 9 metros (30 pies) de altura, barreras para vehículos, caminos y tecnología de vigilancia.
El fallo de la jueza Kathleen Cardone incluye el Parque Nacional Big Bend, que se encuentra en una curva del río Bravo (o Grande), pero también se extiende a todo el sector de Big Bend, de aproximadamente 800 kilómetros (500 millas) de longitud, que representa alrededor de una cuarta parte de los aproximadamente tres mil 200 kilómetros (dos mil millas) de la frontera de Estados Unidos con México.
Cardone señaló en su fallo que era "probable que los demandantes tuvieran éxito en cuanto al fondo de al menos una de las reclamaciones presentadas, que existe la probabilidad de que sufran un daño grave e irreparable sin una orden judicial, y que el equilibrio de las consideraciones de equidad y el interés público se inclinan a su favor".
Ni la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) respondieron de momento a solicitudes de comentarios.
Los opositores al proyecto del muro fronterizo han sostenido que la región de Big Bend, en Texas, es tan remota y el terreno tan escabroso que funciona como su propio elemento disuasorio contra la inmigración ilegal, y que el gobierno estadounidense violó la ley cuando emitió una serie de exenciones que le permitieron eludir numerosas regulaciones para acelerar los proyectos de infraestructura del muro fronterizo.
La demanda, presentada por una organización ambiental, defensores de una iglesia histórica en Ruidosa y un guía de río, sostuvo que el DHS se equivocó al eludir regulaciones destinadas a proteger el medio ambiente, la cultura y la arqueología de regiones como el área de Big Bend.
Laiken Jordahl, del Centro de Diversidad Biológica, que presentó la demanda, calificó el fallo de Cardone como una "victoria total".
"Van a mandar de vuelta a las excavadoras hasta que ella se pronuncie sobre el fondo del asunto", comentó Jordahl. "Este es un día histórico para Big Bend, para Texas y para la Constitución".
La decisión del tribunal se anunció apenas unas semanas después de que el gobierno estadunidense instalara los primeros paneles del muro fronterizo en el sector de Big Bend a mediados de septiembre.
El proyecto del muro fronterizo a través del sector de Big Bend ha provocado oposición en diversos sectores.
Gran parte de la oposición se ha centrado en los planes de la CBP dentro del Parque Nacional Big Bend, apreciado por sus hermosos paisajes, acantilados de piedra caliza y vistas de un cielo nocturno cristalino.
