Buscan China y Alemania estrechar lazos

Pese a sus diferencias en tiempos turbulentos

Comitivas de China y Alemania reunidos en Beijing, China.
Foto: AP
Internacional
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Beijing, China, 25 de febrero. Hay muchas cosas en las que China y Alemania no están de acuerdo —en particular en la guerra de Rusia en Ucrania—, pero los líderes de la segunda y la tercera economías más grandes del mundo se comprometieron a trabajar para estrechar sus lazos en un momento de turbulencias a nivel global.

Ambos países se han visto afectados por las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien elogió sus aranceles a las importaciones en un discurso sobre el Estado de la Unión apenas unas horas antes de que el canciller de Alemania, Friedrich Merz, se reuniera por separado con el presidente de China, Xi Jinping, y con el primer ministro del país, Li Qiang, en Beijing.

"Cuanto más turbulento y complejo se vuelve el mundo, más deberían China y Alemania fortalecer la comunicación estratégica y aumentar la confianza mutua estratégica", afirmó Xi en la casa de huéspedes estatal Diaoyutai, una extensa y frondosa propiedad salpicada de imponentes edificios.

Señaló que el año no había comenzado de forma pacífica y apuntó, como ya había hecho antes, que el mundo atraviesa los cambios más profundos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Merz respondió que, aunque ambas naciones tienen asuntos y desafíos que discutir, deben "hacer hincapié en las cosas que tenemos en común y afrontar juntos los desafíos que tenemos por delante".

Pidió colaboración "siempre que sea posible" en una reunión previa con Li, el segundo funcionario con más poder en el país, y comentó que esperaba desarrollar una buena relación personal con ambos líderes chinos.

Diferencias sobre Ucrania

Merz, en su primera visita al gigante asiático desde que asumió el cargo el pasado mayo, ha defendido la construcción de una Europa más fuerte tanto en lo económico como en lo militar para posicionarse en el cambiante nuevo orden mundial.

Antes de aterrizar en la capital china, Merz indicó que insistiría en la necesidad de que haya condiciones económicas justas para las empresas alemanas y en la ayuda de Beijing para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania, que acaba de cumplir su cuarto aniversario.

Subrayó que, pese a todas las diferencias que Europa tiene con China, "los grandes problemas políticos globales ya no pueden abordarse hoy sin involucrar a Beijing". Se necesita cooperación para resolver crisis y guerras, incluida la de Ucrania, y apuntó que "la voz de Beijing se escucha, incluso en Moscú".

Muchos gobiernos europeos se han sentido frustrados porque China no ha hecho más para presionar al Kremlin para que ponga fin a los combates. Ha mantenido la relación comercial y estrechos vínculos diplomáticos con Rusia y declaró que su postura sobre el conflicto es imparcial y objetiva.

Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, afirmó a principios de semana que "Esperamos que todas las partes aprovechen la oportunidad para alcanzar un acuerdo de paz integral, duradero y vinculante".

Presión contra los aranceles de Trump

Merz es el último de una serie de líderes mundiales que visitan Beijing mientras China busca apoyo de otros países para contrarrestar los aranceles de Trump para exigir concesiones a sus socios comerciales, y sus desafíos a Naciones Unidas y al orden global que ha regido las relaciones internacionales y económicas tras la Segunda Guerra Mundial.

Antes de partir, subrayó la importancia de situar la política bilateral entre las dos naciones en un contexto europeo y señaló que no es casualidad que visite el país poco después del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, y antes del viaje que tiene previsto realizar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a principios de abril.

"Nuestro mensaje desde un punto de vista europeo es el mismo: queremos una asociación con China equilibrada, fiable, regulada y justa", afirmó Merz. "Esta es nuestra oferta. Al mismo tiempo, es también lo que esperamos y exigimos de la parte china".

"En un momento en que el mundo está experimentando turbulencias y transformación, China y Alemania, como grandes economías y defensoras del multilateralismo, comparten la responsabilidad de mantener la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales y de oponerse al proteccionismo y a la coerción económica", señaló la agencia noticiosa oficial china Xinhua en un comentario.

En el plano económico, una avalancha de exportaciones chinas amenaza los puestos de trabajo en las fábricas europeas. Las importaciones alemanas desde China aumentaron un 8.8% hasta los 170 mil 600 millones de euros (201 mil millones de dólares) el año pasado, mientras que sus exportaciones al país cayeron un 9.7% hasta los 81 mil 300 millones de euros (96 mil millones de dólares).

Los líderes europeos quieren que las empresas chinas construyan fábricas en sus territorios. También quieren que China reduzca la sobrecapacidad manufacturera que está haciendo bajar los precios en industrias como la de los vehículos eléctricos y los paneles solares, y que elimine las barreras que enfrentan las empresas extranjeras en la segunda economía más grande del mundo.

La agencia noticiosa oficial china, Xinhua, señaló en un comentario que las dos naciones comparten una responsabilidad, como grandes economías, de oponerse al proteccionismo y a la coerción económica.

En su estancia de dos días, Merz visitará el jueves el centro de alta tecnología de Hangzhou, donde visitará Unitree Robotics, uno de los principales desarrolladores de robots humanoides de China. Su viaje se produce poco antes de que realice su tercera visita a Washington como canciller.

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