Washington, EU, 7 de mayo de 2026.- El cambio climático no solo amenaza a especies emblemáticas como osos polares o pingüinos. Miles de plantas en todo el mundo también podrían desaparecer antes de que termine el siglo, alertaron científicos en dos estudios publicados este jueves en la revista científica Science.
Las investigaciones estiman que entre el 7% y el 16% de las especies vegetales del planeta perderán al menos 90% de su hábitat natural en las próximas décadas, lo que equivaldría a la desaparición de entre 35 mil y 50 mil especies bajo escenarios moderados de contaminación por carbono.
“La tasa de calentamiento impulsa la extinción”, advirtió Xiaoli Dong, coautora del estudio y especialista de la Universidad de California en Davis.
El equipo científico utilizó millones de simulaciones climáticas y biológicas para analizar el futuro potencial del 18% de las especies vegetales del mundo. Aunque durante años se creyó que las plantas podrían adaptarse desplazándose hacia zonas más frías o elevadas, los nuevos modelos muestran que esa migración no evitará las extinciones.
“El problema es la pérdida de hábitat”, explicó Dong. El calentamiento global modifica simultáneamente temperatura, lluvias y condiciones del suelo, reduciendo drásticamente las áreas donde ciertas especies pueden sobrevivir.
Como ejemplo, la investigadora mencionó al tulipán: mientras la temperatura adecuada se desplaza hacia el norte y las lluvias cambian de región, el suelo ideal permanece en el mismo sitio, fragmentando las condiciones necesarias para su desarrollo.
El estudio identifica al Ártico, el Mediterráneo y Australia como algunas de las regiones más vulnerables. En el Ártico, las temperaturas aumentan hasta cuatro veces más rápido que el promedio global, mientras que en Australia el principal impacto proviene de las alteraciones en los patrones de lluvia.
En una segunda investigación, científicos de los Jardines de Kew encontraron que casi 10 mil especies de plantas con flor ya están en peligro de extinción. Muchas son especies únicas desde el punto de vista evolutivo, por lo que su desaparición implicaría perder cerca del 21% del llamado “árbol de la vida” del planeta.
Entre las especies amenazadas destacan plantas inusuales como el titan arum —conocido por ser la flor más maloliente del mundo— y la orquídea que produce vainilla.
El investigador Felix Forest señaló que las plantas suelen quedar relegadas en los esfuerzos de conservación frente a animales más carismáticos.
“Los humanos se interesan más por cosas suaves y peludas que por las plantas”, reconoció.
Los autores advirtieron que la pérdida de especies vegetales no solo tendría consecuencias ecológicas, sino también impactos directos en la seguridad alimentaria y el acceso a recursos básicos para millones de personas.
“Mantener las condiciones actuales que sostienen la vida humana requiere una acción urgente”, concluyeron los biólogos chilenos Rosa Scherson y Federico Luebert en un análisis sobre ambos estudios.

