París, Francia, 5 de noviembre. Cientos de miles de personas se unieron en huelgas y protestas en toda Francia en demanda de salarios más altos y en apoyo al movimiento de los estudiantes, lo que añade una nueva presión sobre el atribulado gobierno francés.
Tras más de un mes de protestas regulares y multitudinarias en todo ese país, se realizaron de nuevo grandes concentraciones en París, Lyon, Marsella y otros lugares.
La marcha de París comenzó pacíficamente por la tarde en la Plaza de la República. La gran multitud incluía a muchos estudiantes que portaban carteles que decían: "Las desigualdades ponen seriamente en peligro nuestro futuro" y "No podemos pasar toda la vida solo tratando de ganarnos la vida". Se les unieron trabajadores y jubilados que exigían salarios y pensiones más altos.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, indicó que a primera hora de la tarde, alrededor de 270 mil personas se habían sumado a las 180 concentraciones organizadas por los sindicatos fuera de la capital, la mayoría de las cuales fueron pacíficas.
Alrededor de un tercio de las escuelas secundarias de Francia estaban cerradas o no podían dar clase, algunas por los bloqueos de estudiantes y otras porque los docentes se sumaron a la huelga. El transporte público sufrió interrupciones en algunas zonas. La Torre Eiffel también estaba cerrada.
Nuñez indicó que se desplegaron 70 mil policías, respaldados por vehículos blindados, drones y helicópteros. La policía ha sido criticada por herir a manifestantes con tácticas de fuerza bruta.
Muchas de las protestas en las últimas semanas se han visto empañadas por la violencia, que las autoridades atribuyeron a radicales de extrema izquierda enmascarados que buscan incitar una insurrección y a otros decididos a saquear.
Las autoridades de la región occidental de Bretaña indicaron que "individuos enmascarados" intentaron cortar carreteras en la ciudad de Rennes. Jóvenes, a menudo acompañados por adultos, cometieron "graves actos de violencia" como el lanzamiento de bolas de acero a la policía.
Las autoridades también reportaron tensiones, forcejeos y otros incidentes en las ciudades de Lyon, Nantes, Pau, Orléans, Rennes y Toulouse.
Sindicatos quieren lanzar advertencia
En un comunicado conjunto, los principales sindicatos de Francia advirtieron que el país está al borde de una recesión y que los planes de despidos se multiplican.
"El combustible, los alimentos, el alquiler, el gas, la electricidad… todo sube excepto los salarios y las pensiones", manifestaron.
Francia está sumida en la deuda y tiene uno de los peores desempeños económicos de Europa, junto con Italia y Bélgica.
(Con información de AP)
