VARSOVIA, 20 de febrero de 2026. Cinco naciones europeas anunciaron un nuevo programa para producir sistemas de defensa antiaérea de bajo costo y drones autónomos utilizando la experiencia ucraniana, duramente adquirida en los últimos cuatro años de guerra contra Rusia.
La iniciativa del grupo de naciones conocidas como E5 —Francia, Polonia, Alemania, Reino Unido e Italia— surge el viernes como uno de los muchos esfuerzos europeos para reforzar la defensa a lo largo de sus fronteras, como un “muro de drones” con Rusia y Ucrania para detectar, rastrear e interceptar mejor los drones que violan el espacio aéreo de Europa.
Moscú y Kiev cuentan con capacidades de vanguardia en la guerra con drones, forjadas en el sombrío laboratorio de la guerra, donde las innovaciones en el campo de batalla han reescrito las tácticas de combate modernas. Polonia ya trabaja con Ucrania en tecnología de entrenamiento de drones en programas conjuntos de militares y proyectos de fabricación.
Esos esfuerzos se vieron impulsados por una serie de incidentes en los que las fronteras y los aeropuertos de Europa han sido puestos a prueba por drones fuera de control. A Rusia se le ha atribuido la responsabilidad de algunos de ellos, pero lo niega y asegura que no se hizo nada a propósito ni que haya tenido algo que ver.
“Reino Unido y nuestros socios del E5 están redoblando esfuerzos, invirtiendo juntos en la próxima generación de defensa antiaérea y en sistemas autónomos para fortalecer el escudo de la OTAN”, señaló Luke Pollard, ministro británico de preparación e industria de defensa.
"Tenemos algunos de los mejores equipos de todo el planeta para derribar amenazas aéreas. El problema es ser efectivo al derribar misiles, drones y otras amenazas relativamente de bajo costo a las que nos enfrentamos". Y agregó: “Tenemos que asegurarnos de equilibrar el costo de las amenazas con el costo de la defensa”.
El ministro de Defensa de Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz, señaló que el grupo de países firmó un acuerdo para invertir conjuntamente en la producción y adquisición de capacidades de ataque basadas en drones, así como en sistemas baratos de defensa contra esos aparatos, en un programa llamado Efectores y Plataformas Autónomas de Bajo Costo (LEAP, por sus siglas en inglés).
“Las tecnologías y técnicas de combate cambian rápidamente; debemos responder con rapidez y de manera adecuada”, afirmó Kosiniak-Kamysz. “También firmamos un compromiso crucial relativo al desarrollo conjunto de capacidades de ataque basado en drones, la producción conjunta de bajo costo y la adquisición conjunta de efectos para drones, es decir, cargas útiles de combate, utilizando inteligencia artificial”, agregó.
Cuando varios drones rusos entraron en el espacio aéreo polaco en septiembre de 2025, Varsovia y sus aliados de la OTAN utilizaron aviones de varios millones de dólares para responder a drones que costaban unas pocas millas y que terminaron estrellándose en el campo polaco. Los efectos cinematográficos o electrónicos de bajo costo permitirían detectar y destruir drones por una fracción del precio.
Europa se ha apresurado a armarse a raíz de las duras críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la OTAN, al gasto europeo en defensa y alianzas que antes eran inquebrantables. La Unión Europea ha incrementado el gasto y cuestiona abiertamente proyectos militares aún más profundos.

