El gobierno federal reitera su disposición al intercambio de información para enfrentar a la criminalidad que opera en ambos lados de la frontera y revierte la política de pasividad ante los grupos delictivos.
La relación entre México y Estados Unidos en el presente año estará supeditada en gran medida al tema de la seguridad, como lo ha sido desde que el 20 de enero de 2025 asumió la presidencia por segunda ocasión Donald Trump, quien no deja de presionar para que se frene el tráfico de drogas hacia ese país, en particular el fentanilo, y se combata a las organizaciones de narcotraficantes.
En los últimos doce meses México ha asumido una postura de defensa de la soberanía, de integridad territorial y de apoyo sin subordinación ante las exigencias del mandatario estadunidense, en tanto que el gobierno federal reitera su disposición a la cooperación y el intercambio de información para enfrentar a la criminalidad que opera en ambos lados de la frontera.
Pese a los acuerdos alcanzados por el gobierno mexicano para enfrentar al crimen organizado y revertir la anterior política de pasividad ante los grupos delictivos mediante el aumento de los decomisos de drogas y la detención de más de 38 mil personas de alto impacto, Trump no se encuentra satisfecho, ya que aplicó aranceles a productos exportados a la Unión Americana y a inicios de enero reiteró que “los cárteles controlan a México”.
Para los analistas consultados el panorama para 2026 no parece que vaya a cambiar en gran medida, toda vez que a finales del año anterior Trump designó al fentanilo como “arma de destrucción masiva”, opioide al que atribuye la muerte de entre 200 mil y 300 mil personas en Estados Unidos.
Su atención al tema de las drogas llevó al mandatario estadunidense a emprender una dura presión contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien fue capturado el 3 de enero y llevado a Estados Unidos, donde enfrentará cargos por narcoterrorismo.
Problema compartido
Las tensiones surgidas en la relación entre México y EU por el tema de seguridad han encontrado de parte del gobierno mexicano la disposición para colaborar de manera conjunta para hacer frente al problema que afecta a ambas sociedades: del lado mexicano, por la violencia, la inseguridad y los homicidios; y en el lado estadunidense, los miles de muertos que ocasiona el consumo de drogas entre su población de adictos.
Ante las presiones de Trump por el tráfico de drogas y la seguridad en la frontera común, la postura mexicana ha sido analizar con frialdad los señalamientos del mandatario estadunidense y resaltar la necesidad de que la cooperación se base en el respeto a la soberanía y la integridad territorial, como fundamentos para enfrentar a los grupos delictivos.
Ante el reclamo sobre la seguridad en la frontera, México respondió con la Operación Frontera Norte a inicios de 2025 y envió diez mil elementos de la Guardia Nacional (GN) a los principales puntos fronterizos para atacar a la delincuencia que opera en la región el transporte e introducción de drogas a territorio estadunidense y el tráfico de personas.
Esa medida fue puesta en marcha para tratar de evitar la aplicación de aranceles a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, como amagó Trump, los cuales al final aplicó pese a la medida tomada del lado mexicano.
Como resultado de ese operativo, durante un año han sido detenidas más de diez mil personas; cerca de ocho mil armas de diversos calibres han sido decomisadas; así como se aseguraron 120 toneladas de drogas, entre ellas 600 kilos de fentanilo, de acuerdo con el informe del gabinete de seguridad a finales del año anterior.
El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que del 1 de octubre de 2024 al 31 de octubre 2025 fueron detenidas 37 mil doce personas por delitos de alto impacto; se aseguraron cuatro millones de pastillas de fentanilo; y se desarticularon y desmantelaron mil 614 laboratorios clandestinos y áreas de concentración.
Reforzar cooperación
Durante la segunda reunión del Grupo de Implementación de Seguridad entre México y Estados Unidos, el pasado 11 de diciembre en McAllen, Texas, ambos países dieron seguimiento al Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley, acordado a inicios de septiembre y que reafirmó la colaboración en el tráfico de armas hacia México y la continuidad con el intercambio de información y las acciones de incautación de armas y municiones.
También ratificaron el combate al uso de sistemas aéreos no tripulados (drones) por organizaciones criminales, dar continuidad a la cooperación en materia de extradiciones —en las que México entregó a 55 líderes de organizaciones criminales en 2025, entre los que se encuentran Rafael Caro Quintero, así como Miguel Ángel Treviño Morales y Omar Treviño Morales, jefes de Los Zetas—, entre otros asuntos.
Ambos gobiernos ratificaron su interés de continuar impulsando una cooperación constructiva, firme y orientada a resultados, con una visión integral de la seguridad y con pleno respeto a la soberanía y a los intereses del Estado mexicano.
México reiteró que la cooperación en materia de seguridad se sustenta en los principios de respeto a la soberanía y a la integridad territorial, confianza mutua, cooperación sin subordinación y responsabilidad compartida.
Guerra contra el narcotráfico
El secretario norteamericano de Estado, Marco Rubio, elogió a finales de 2025 la cooperación de México en el combate de los grupos delictivos y de narcotraficantes, pero con la acotación de que se podría hacer más todavía.
“El gobierno de México está haciendo más en este momento en el tema de seguridad que jamás en su historia. Queda mucho por hacer, pero tenemos cooperación”, resaltó el responsable de la diplomacia estadunidense, quien ha insistido en la necesidad de unir fuerzas con los países de América Latina para enfrentar a los grupos criminales, a los que se ha referido como “la amenaza más primordial de la región”.
Destacó que Estados Unidos, Canadá y México enfrentan las mismas amenazas por los grupos criminales y que, en el caso de nuestro país, “son los alcaldes mexicanos los que están siendo asesinados en plazas públicas, son las instituciones mexicanas las que están siendo vulneradas”.
Insistió en que el plan estadunidense para enfrentar a las organizaciones criminales no incluye la posibilidad de pactar con los narcotraficantes, incluidos los cárteles mexicanos de la droga, al referir que las actividades delictivas fronterizas —que identificó como “terroristas”— son de interés nacional para el presidente Trump, por lo que su administración tiene “el derecho de utilizar cualquier elemento de poder nacional para defender los intereses de Estados Unidos”.
Recalcó que “estamos en guerra contra las organizaciones del narcotráfico… Lo que nos importa es la seguridad, la protección, el bienestar y prosperidad de Estados Unidos”.
Nuevo acuerdo
Durante la visita de Rubio a nuestro país en el mes de septiembre, los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron el Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley, que se basa en cuatro ejes: reciprocidad, respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, así como confianza mutua, un instrumento que sentó las bases en las que se sustenta la colaboración bilateral.
El programa permite el intercambio de información entre los dos gobiernos en torno de algún objetivo generador de violencia o una persona vinculada con algún grupo delictivo, además de que Estados Unidos puede tener información de delitos como lavado de dinero y enviar información a México para que de este lado se pueda actuar.
Ese mismo esquema permite que el gobierno mexicano tenga información de qué pasa con la droga después de cruzar la frontera y la proporcione a las autoridades
estadunidenses para que actúen en su territorio.
Además, se tienen las “operaciones espejo” en la frontera, que permitirán a la inteligencia de ambos países acceder a información de armas que son traficadas hacia México y no se detectan del lado estadunidense.
Amenaza contra narcos
Sin ofrecer mayores detalles, el pasado jueves 8 el presidente de Estados Unidos anunció que se avecinan ataques terrestres contra los cárteles de la droga.
Durante una entrevista con Fox News, Donald Trump dijo que “vamos a empezar a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando a México”, Y añadió que “es muy triste ver lo que está pasando en ese país”.

