La Habana, Cuba, 5 de enero. Cuba bajó a media asta sus banderas para rendir homenaje a 32 de sus oficiales muertos en el ataque estadunidense contra Venezuela en el que se capturó al mandatario Nicolás Maduro, al tiempo en que surgían interrogantes sobre el impacto para la isla que tendrán los sucesos en su estrecho aliado sudamericano.
Tras la captura de Maduro, funcionarios del gobierno del mandatario Donald Trump advirtieron el sábado abiertamente que el operativo de sus fuerzas especiales contribuirá a otro sueño de décadas de los políticos norteamericanos de línea dura: asestar un duro golpe a Cuba.
Separar a Cuba de Venezuela, su aliado político y económico más importante y cercano en la región, podría tener consecuencias para La Habana, que enfrenta una severa crisis económica y energética, según algunos expertos.
Sin embargo, los analistas aclararon que ninguno espera por lo pronto una ofensiva directa sobre Cuba.
"La situación actual en Venezuela y la presión de Washington sobre el nuevo gobierno provisional en Caracas hacen aún más insostenible la posición del gobierno de (Miguel) Díaz-Canel", señaló a la agencia The Associated Press Luis Carlos Battista, politólogo y abogado cubanoamericano, doctorando en la Universidad de Salamanca.
Para Battista algunos factores contribuyen a elevar las alarmas ante una "eventual escalada" militar como por ejemplo: la cercanía geográfica de la isla a Estados Unidos, la presencia de la base naval de Guantánamo –bajo control de Washington— y el rápido éxito de la propia operación de captura de Maduro.
Pero, sobre todo, porque Cuba "atraviesa una crisis sistémica con un alto costo para la calidad de vida de la población y sin perspectivas de alivio", agregó Battista, quien sin embargo no pronosticó una ofensiva militar estadunidese sobre la nación caribeña en lo inmediato.
Cuba tuvo una caída del 15% de su Producto Interno Bruto en los últimos seis años, una crisis producida por la paralización de la pandemia de Covid-19, un incremento radical de las sanciones de Estados Unidos y una reforma financiera interna que salió mal.
Para la gente se tradujo en desabastecimiento y carestía o migración récord, pero sobre todo en apagones por falta de combustible para echar a andar sus plantas productoras de electricidad o carencia de gasolinas que provocaron largas colas de hasta tres días para cargar los vehículos.
Dependencia del petróleo
"La pérdida de los envíos de petróleo por parte de PDVSA (la empresa estatal de petróleo venezolana) a Cuba como trueque por servicios prestados bajo el acuerdo de cooperación de octubre del año 2000, firmado por Hugo Chávez y Fidel Castro sería catastrófico para Cuba", consideró Jorge Piñon, experto en energía cubana del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin.
En declaraciones a la AP, Piñon refirió que la isla necesita unos 110 mil barriles diarios y su producción nacional destinada principalmente a las grandes termoeléctricas alcanza apenas los 40 mil barriles diarios. El resto corre a cuenta de ventas más o menos subvencionadas de México y Rusia, pero también de Venezuela su proveedor más antiguo.
Banderas a media asta
El domingo por la noche las autoridades cubanas informaron oficialmente que se habían identificado a 32 oficiales del Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias muertos en el operativo de captura de Maduro, ya sea en enfrentamiento con los atacantes o en bombardeos, según las autoridades. Se decretó además dos días –lunes y martes— de duelo nacional.
No se proporcionó información sobre cargos o puestos ocupados por los fallecidos.
Como grandes aliados políticos, Cuba y Venezuela tienen una estrecha colaboración en todas las áreas de seguridad, pero no hay información oficial sobre los convenios binacionales.
Los decesos fueron un tema del día entre los cubanos en las calles este lunes.
"Treinta y dos fallecidos. No puedo hablar, no tengo palabras", dijo entre lágrimas a la AP Berta Luz Sierra, una jubilada de 75 años.
El presidente Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, también confirmaron la muerte de los cubanos y advirtieron que Cuba podría estar en "problemas" como parte de su ofensiva contra las izquierdas.

