Una indagatoria realizada por TV Azteca demuestra cómo parte de las dos toneladas de ayuda humanitaria enviadas por México a Cuba son comercializadas por el gobierno entre los ciudadanos y en dólares.
Una investigación periodística de campo realizada por TV Azteca (TVA) documenta cómo el régimen dictatorial de Miguel Díaz-Canel en Cuba lucra con la ayuda humanitaria enviada por el pueblo de México a la isla, donde está siendo comercializada en dólares y vendida a los ciudadanos en lugar de distribuirse de manera gratuita a la población.
La indagación revela que los alimentos, que debían entregarse sin ningún costo monetario para aliviar la crisis de escasez que sufren los cubanos desde hace 67 años, aparecen en establecimientos de la Cadena de Tiendas Caribe, vinculada a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Grupo de Administración Empresarial (GAESA), los brazos militar y comercial de la dictadura.
Esta entrega informativa, realizada por el periodista Rodrigo Lema, demuestra mediante visitas a las tiendas comerciales y pláticas directas con los ciudadanos cubanos la manera en que productos con la etiqueta de ayuda mexicana se comercializan en La Habana, Matanzas y otras de sus 15 provincias.
Mientras según el VIII Informe sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba 2025 casi 90% de la población vive en pobreza extrema, los productos —incluidos frijoles, leche en polvo y alimentos básicos— donados por México fueron localizados en comercios minoristas y tiendas vinculadas al gobierno, mientras que la ciudadanía sin poder adquisitivo tiene que comprarlos en dólares.
El reportaje especial de Azteca Noticias se da poco después de que el 6 de febrero, y posteriormente el 1 de marzo, se enviaron en buques de la Armada de México cerca de dos mil toneladas de insumos y víveres a Cuba como un esfuerzo de apoyo generado por el trabajo del pueblo de México.
El documental de Lema generó controversia a nivel regional, al ser tema de comentarios entre congresistas estadunidenses y analistas internacionales, pues la polémica se da porque la ayuda dirigida a apoyar a la población cubana ante la crisis económica, social y humanitaria termina convirtiéndose en un negocio lucrativo para el régimen cubano.
Autoridades de la isla suelen argumentar que las donaciones se distribuyen de forma transparente, pero los reportes y voces de los ciudadanos recopiladas en la investigación de TVA señalan todo lo contrario: el régimen lucra con la ayuda humanitaria.
Esto se suma a que desde hace años la isla sufre una profunda crisis marcada por alta inflación, prolongados apagones, escasez de alimentos, medicinas y el desplome del turismo, atribuidos a un régimen comunista que tiene su economía centralizada.
Investigación
El pasado el 12 de febrero hubo un primer envío de ayuda humanitaria de México a Cuba. Dos buques de la Armada —Papaloapan e Isla Holbox— transportaron más de 814 toneladas de alimentos y productos de higiene. La carga incluyó leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijol y arroz.
Un segundo envío se dio el 1 de marzo. Los buques de apoyo logístico Papaloapan y Huasteco zarparon del puerto de Veracruz y llegaron a Cuba con un total de mil 193 toneladas de víveres destinados a la población civil de la isla.
Entre los alimentos de primera necesidad destacan frijol y leche en polvo.
Con ambas entregas, en menos de un mes, se donaron dos mil siete toneladas de alimentos y enseres al gobierno cubano para que lo dispersara entre su población. Pero, por el contrario, la ayuda humanitaria enviada por México estaría siendo vendida en tiendas controladas por el Estado cubano y vinculadas a estructuras militares.
Según la investigación difundida el 5 de marzo por TVA los productos en venta forman parte de los cargamentos de ayuda enviados por México y que, como muestran los testimonios recopilados, no llegaron a la población mediante los mecanismos de distribución estatal.
Los testimonios recogidos reflejan el malestar y la desesperanza de la población. “Aquí no ha llegado nada, todo está igual. Estamos pasando por tiempos complicados; estamos sobreviviendo”, declaró un residente de La Habana a TVA.
Otras voces de ciudadanos describieron cómo las tiendas militares, que antes estaban vacías, “de repente están completamente llenas” de productos mexicanos como lentejas, garbanzos y papel higiénico.
Habitantes de distintas regiones de la isla aseguraron que los alimentos y artículos donados no han sido distribuidos mediante las cartillas de racionamiento ni otros canales oficiales.
Ciudadanos cubanos entrevistadas por Rodrigo Lema mediante teléfono celular (para evitar represalias), indicaron que las condiciones de escasez se mantienen y que los productos anunciados como ayuda no han llegado directamente a los hogares.
Las denuncias de los cubanos también apuntan a que varios de estos productos se encuentran en establecimientos que venden exclusivamente en divisas, lo que limita el acceso para gran parte de la población cubana.
Uno de los casos señalados en la investigación corresponde al llamado “frijol del bienestar”, un producto con la marca del gobierno de México como parte de los apoyos destinados a comunidades vulnerables.
Según el reporte, una paca de 30 kilos de frijol se ofrece en aproximadamente 43 dólares, lo que equivale a alrededor de 1.43 dólares por kilo.
En algunos establecimientos se vende incluso medio kilo de frijol mexicano por cerca de 2.97 dólares, un precio considerado alto para muchos ciudadanos de la isla que no reciben ingresos.
Además del frijol, las denuncias señalan que otros productos mexicanos como lentejas, garbanzos y papel higiénico también han aparecido en tiendas administradas por corporaciones estatales.
En estos establecimientos los artículos solo pueden comprarse con moneda extranjera, lo que provoca críticas entre ciudadanos que aseguran que la ayuda internacional debería distribuirse mediante programas sociales y no a través de canales comerciales.
Algunos testimonios citados en el reportaje de Lema indican que la venta de estos productos en tiendas de divisas es una práctica conocida por la población, aunque la situación ahora causó mayor indignación al tratarse de ayuda enviada para atender necesidades básicas.
Para los expertos, las acusaciones ocurren en medio de una profunda crisis económica en Cuba, marcada por escasez de alimentos, inflación y dificultades para acceder a productos básicos.
Reacciones
Por todo ello, el presunto desvío de la ayuda humanitaria recibe duras críticas por parte de ciudadanos cubanos exiliados, analistas internacionales y legisladores de Estados Unidos, entre otros, quienes afirman que estas prácticas han sido realizadas por años afectando aún más las condiciones económicas de Cuba.
La congresista republicana por Florida, María Elvira Salazar, por ejemplo, se pronunció enérgicamente contra esa práctica luego de la difusión de la entrega periodística realizada por la televisora del Ajusco.
Salazar aseguró que los responsables dentro del régimen cubano caerán y rendirán cuentas: “No me sorprende en lo absoluto. Llevo años denunciándolo; por décadas, cualquier ayuda humanitaria enviada al régimen supuestamente para el pueblo cubano ha terminado en manos de la élite castrista o revendida a precios abusivos al propio pueblo. Caerán. Y rendirán cuentas. Muy pronto”.
Salazar acusó al régimen cubano de convertir la solidaridad internacional en un mecanismo de lucro para la cúpula militar y política.
Asimismo, para el analista internacional Gerardo Fragoso es un cuento lo de la ayuda humanitaria a Cuba. “Es mentira que el petróleo que se envía a Cuba sea ayuda humanitaria. No es ayuda humanitaria, es ayuda a una dictadura que lleva 67 años en el poder y se quiere aferrar a costa del sufrimiento del pueblo cubano”.
Y agrega: “¿Por qué se quiere aferrar? Porque el dictador Miguel Díaz-Canel, la familia Castro y la élite política cubana viven a todo lujo. Ellos disfrutan de residencias exclusivas y lujosas en barrios privilegiados de La Habana como Cubanacán, Atabey o zonas cercanas a El Laguito, donde viven rodeados de amplias mansiones, jardines cuidados, alta seguridad permanente y comodidades modernas que contrastan drásticamente con la precariedad general del país”, denuncia.
Narra la situación de los gobernantes de la isla. “Cubanacán formaba parte del antiguo Country Club o Biltmore, confiscado por los Castro al llegar al poder. ¿Para qué lo confiscaron? Para vivir ellos con esos lujos, en sus amplias mansiones de estilo provenzal, neoclásico, jardines extensos y calles arboladas, para gozar ese enclave de privilegios rodeado de alta seguridad, con vigilancia constante, garitas y restricciones para grabar o acceder libremente”.
Dice que la narrativa oficial de austeridad de Díaz-Canel es mentira. “El pueblo cubano no está sufriendo por culpa de Trump, ni de Estados Unidos. Eso es mentira. El pueblo cubano sufre porque la dictadura quiere seguir en el poder”.
Afirma que el famoso embargo o bloqueo que tiene Estados Unidos impide comercio y transacciones con la Unión Americana, pero no con otros países. “Cuba tiene vínculos comerciales y financieros con China, España, Canadá y Rusia, entre otros. Si el pueblo cubano sufre es por su dictadura corrupta”.
Menciona que si a la dictadura realmente le interesara su pueblo, “lo que Estados Unidos pide y ha pedido desde 1960 para levantar el bloqueo es fácil: establecer un gobierno democrático en Cuba, con elecciones libres y libertades políticas”.
Y establece: “Fíjese la incongruencia y la mentira: los mismos que llaman opresor a Trump en Estados Unidos, o que se quejan de presidentes electos democráticamente como Bukele o Milei, no dicen ni media palabra de que la dictadura cubana no ha celebrado elecciones libres en su país desde 1960”.
Así que no, agrega Fragoso, “el petróleo e insumos que México envía a Cuba no es ayuda humanitaria. Se usa para que una dictadura que ha hecho sufrir por casi 70 años al pueblo cubano se aferre al poder”.
Cuestión de tiempo
Al respecto, durante una intervención en un evento de la Casa Blanca el jueves 5, el presidente Donald Trump aseguró que es “cuestión de tiempo” antes de que los cubanoestadunidenses puedan regresar a la isla.
“No tienen idea. Cuba quiere llegar a un trato de forma desesperada”, dijo durante su intervención.
Y agregó: “Lo que está pasando con Cuba es increíble y queremos arreglarlo. Terminaremos esto primero (la intervención en Irán), pero será solo cuestión de tiempo antes de que ustedes y muchas personas increíbles regresen a Cuba”, afirmó el republicano.
El mandatario dijo que la caída del régimen cubano que encabeza Díaz-Canel sería la cereza del pastel. “¿Usted qué cree? Durante 50 años eso esperamos: la caída de las autoridades cubanas”.

