La Haya, Holanda, 11 de mayo. Una mujer francesa y un estadunidense dieron positivo en hantavirus mientras naciones de todo el mundo se apresuraban a repatriar a personas que desembarcaron de un crucero afectado por un brote mortal y ponerlos en cuarentena o aislarlos.
Los pasajeros del barco comenzaron a volar de regreso a casa el domingo a bordo de aviones militares y gubernamentales después de que el MV Hondius fondeara en Islas Canarias. Personal con equipo de protección de cuerpo entero y mascarillas respiratorias escoltó a los viajeros del barco a tierra en Tenerife, en un operativo que continuaba este lunes.
Es el primer caso de un brote del inusual hantavirus en un crucero, según Maria Van Kerkhove, directora de preparación para epidemias y pandemias de la OMS. Hasta ahora han muerto tres pasajeros del crucero, pero las autoridades sanitarias siguen subrayando que el riesgo para la población en general es bajo.
El capitán del barco, Jan Dobrogowski, publicó un mensaje en video elogiando a los pasajeros y a la tripulación por su perseverancia y pidiendo respeto por su privacidad.
"He sido testigo de su cuidado, su unidad y su fortaleza tranquila entre todos a bordo —huéspedes y tripulación por igual—, y debo elogiar a mi tripulación por el coraje y la determinación desinteresada que mostraron una y otra vez en los momentos más difíciles", dijo. "No podría imaginar navegar en estas circunstancias con un mejor grupo de personas, huéspedes y tripulación por igual".
Nuevos casos en Francia y Estados Unidos
Una mujer francesa evacuada del crucero dio positivo por hantavirus y su estado de salud empeoró durante la noche en el hospital, indicó la ministra francesa de Salud, Stephanie Rist. La mujer estaba entre cinco pasajeros franceses repatriados el domingo. Rist contó a la emisora pública France-Inter que presentó síntomas durante el vuelo a París.
Uno de los 17 pasajeros estadunidenses evacuados del barco y trasladados en avión a Nebraska también dio positivo por hantavirus, pero no presenta síntomas, y otro tuvo síntomas leves, informaron a última hora del domingo funcionarios de salud de Estados Unidos. El vuelo aterrizó en las primeras horas de la mañana del lunes y los pasajeros fueron trasladados a autobuses que esperaban y llevados fuera del aeropuerto.
Los estadunidenses serían llevados primero al Centro Médico de la Universidad de Nebraska, que cuenta con una instalación de cuarentena financiada por el gobierno federal, para evaluar si han estado en contacto cercano con alguna persona con síntomas y sus niveles de riesgo de propagación del virus.
"Un pasajero será trasladado a la Unidad de Biocontención de Nebraska a su llegada, mientras que otros pasajeros irán a la Unidad Nacional de Cuarentena para evaluación y monitoreo. El pasajero que va a la Unidad de Biocontención dio positivo por el virus pero no tiene síntomas", indicó Kayla Thomas, una portavoz de la red Nebraska Medicine que ayudará a atender a los pasajeros.
El centro médico universitario también cuenta con una unidad especial para tratar a personas con enfermedades altamente infecciosas que se utilizó al inicio de la pandemia para pacientes de COVID-19 y anteriormente para pacientes de ébola.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó un seguimiento estrecho de las personas que desembarcaron, y muchos países las pusieron en cuarentena.
Los aviones que llegaban a Tenerife debían sacar a pasajeros de más de 20 países en un operativo de evacuación que debía concluir este día.
n avión holandés que se esperaba que llegara a Tenerife esta tarde llevará a pasajeros que anteriormente iban a ser evacuados en un avión enviado por Australia, señaló la ministra española de Salud, Mónica García.
En el barco permanecen 54 pasajeros y tripulantes, de los cuales se esperaba que 22 desembarcaran, mientras que los 32 restantes estarán en el barco mientras regresa a Holanda.
Tres personas han muerto desde que comenzó el brote, y seis personas han sido infectadas, manifestó la portavoz de la OMS Sarah Tyler. Una persona de Estados Unidos mostró resultados de laboratorio no concluyentes, indicó.
El Hondius salió del puerto argentino sureño de Ushuaia el 1 de abril y un pasajero holandés murió a bordo el 11 de abril. No fue hasta principios de mayo que la Organización Mundial de la Salud dijo que estaba reaccionando a un presunto brote de hantavirus en el barco, que para entonces estaba frente a la nación insular de Cabo Verde, en África occidental.
Funcionarios de salud dicen que el riesgo para la población es bajo
El hantavirus suele propagarse a partir de excrementos de roedores y no se transmite fácilmente entre personas. Pero el virus de los Andes detectado en el brote del crucero podría poder contagiarse entre personas en casos raros. Los síntomas —que pueden incluir fiebre, escalofríos y dolor muscular— suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó ayer que el público en general no debería preocuparse por el brote. "Esto no es otro COVID. Y el riesgo para la población es bajo. Así que no deberían asustarse, y no deberían entrar en pánico".

