Ecosistema en Indonesia amenazado por industria de la minería

El archipiélago, mundialmente famoso por el buceo, se encuentra en el corazón del Triángulo de Coral

INDONESIA-ECOSISTEMA AMENAZADO
Claudia Rosel/AP
| Actualizado 🕑 17:25
Internacional
Compartir

Indonesia, 9 de abril de 2026. — Hay una explosión de color bajo la superficie en Raja Ampat, un remoto archipiélago del este de Indonesia donde tiburones, mantarrayas y tortugas marinas se deslizan junto a vastos bancos de peces a través de formaciones de corales gorgonias, algunas de las cuales solo se encuentran en sus aguas.

“No hay ningún lugar en la Tierra que tenga tantos peces, corales y todo lo demás concentrado en un sitio tan pequeño”, afirmó Mark Erdmann, un biólogo estadounidense de arrecifes de coral que ha pasado más de dos décadas estudiando la región y se convirtió en una figura central en la construcción del modelo de conservación de Raja Ampat.

El archipiélago, mundialmente famoso por el buceo, se encuentra en el corazón del Triángulo de Coral, en el suroeste de Papúa, donde poderosas corrientes oceánicas transportan nutrientes que sostienen lo que los científicos describen como el ecosistema marino con mayor biodiversidad del planeta.

Considerados durante mucho tiempo un modelo global de conservación oceánica, los ecosistemas de Raja Ampat ahora están bajo presión, a medida que crecen las preocupaciones por la expansión de la minería de níquel junto con un auge del turismo internacional.

Modelo de conservación

Los arrecifes no siempre se veían tan saludables como hoy. A comienzos de la década de 2000, pescadores de otras partes de Indonesia y del Sudeste Asiático usaban explosivos y grandes redes, dañando los corales, diezmando las poblaciones de tiburones y obligando a los residentes locales que dependían de la pesca a viajar hasta 10 kilómetros (6 millas) mar adentro para conseguir una captura.

Durante esos años, el gobierno dependía de la minería y la actividad forestal como principales motores económicos de la región.

Esa trayectoria empezó a cambiar en 2003, cuando una evaluación marina de Conservation International impulsó conversaciones entre líderes locales y grupos ambientalistas sobre cómo proteger las aguas de Raja Ampat para aportar seguridad alimentaria e ingresos turísticos duraderos, al tiempo que se resguardaba uno de los ecosistemas más críticos del océano.

“Llevamos a algunos líderes a visitar zonas más desarrolladas como Bunaken y Bali con la esperanza de que pudieran ver por sí mismos, de cerca, los beneficios de la gestión de los recursos naturales”, explicó Syafri Tuharea, un experto en conservación que dirige el Área de Conservación Marina de Raja Ampat.

Esos intercambios sentaron las bases para 10 áreas marinas protegidas establecidas a partir de 2007, que abarcan una superficie de 2 millones de hectáreas (4,9 millones de acres), incluido el 45% de los arrecifes, praderas marinas y manglares de Raja Ampat.

Hoy, las comunidades locales patrullan las aguas, hacen cumplir las normas de pesca y supervisan la actividad turística, financiadas en gran medida por los ingresos del turismo, incluidos los de una tarifa de entrada al parque marino de 700.000 rupias indonesias (40 dólares).

Tras dos décadas de protección, los resultados son significativos. Un informe de 2024 de la Fundación Misool, una de las islas dentro del área marina protegida, concluyó que la biomasa de peces ha aumentado un 109%, una medida que sirve como indicador de la salud del ecosistema.

Las mismas aguas albergan ahora 2.007 mantarrayas de arrecife documentadas, una cifra elevada si se considera que la especie es vulnerable a la extinción debido a la sobrepesca en gran parte del océano Indo-Pacífico.

×