Moscú, octubre 5.- Las autoridades rusas pusieron en cuarentena un hospital y están monitoreando a los contactos de una empleada de un instituto de investigación sobre la peste en Siberia que contrajo neumonía de causa “desconocida”. La televisión local informó que la mujer murió la semana pasada.
Las autoridades manifestaron que no encontraron pruebas de que su enfermedad fuera causada por alguno de los patógenos con los que trabajaban. Pero el caso ha generado alarma en Rusia después de que informes no confirmados en medios sugirieran que pudo haber muerto de peste neumónica, una forma menos común pero grave de peste que puede propagarse de persona a persona.
La mujer trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk, en el sureste de Siberia. Una cadena de televisión local informó el lunes que la mujer murió la semana pasada en un hospital de Shelekhov, una localidad a las afueras de Irkutsk.
El hospital fue puesto en cuarentena, dijo el alcalde Maxim Modin el viernes: ya no admite ni da de alta a pacientes, y su laboratorio dejó de realizar pruebas rutinarias. La clínica ambulatoria del hospital siguió operando con normalidad, indicó.
Anna Popova, jefa del organismo ruso de vigilancia de la salud pública, Rospotrebnadzor, voló a Irkutsk y se reunió con el gobernador Igor Kobzev y otros funcionarios el viernes.
Kobzev señaló que todas las personas que tuvieron contacto con la mujer están bajo supervisión médica. No identificó la infección y la calificó como un caso sospechoso de “una infección particularmente peligrosa”.
Rospotrebnadzor está aplicando “un conjunto completo de medidas antiepidémicas”, añadió.
La agencia informó el domingo que a la mujer se le diagnosticó “neumonía de etiología desconocida”, o de origen desconocido, y que pruebas “exhaustivas” no encontraron “microorganismos asociados con las actividades profesionales del paciente”.
La agencia también indicó que no detectó incidentes en el instituto “que involucraron microorganismos patógenos”.
