Washington, Estados Unidos, 13 de febrero. Estados Unidos enviará el portaaviones más grande del mundo a Oriente Medio para respaldar a otro que ya tiene en la zona, señaló una persona familiarizada con los planes, lo que reforzará la potencia militar estadunidense detrás de los esfuerzos de su presidente, Donald Trump, para coaccionar a Irán para que llegue a un acuerdo sobre su programa nuclear.
El despliegue del USS Gerald R. Ford en Oriente Medio se produce apenas unos días después de que Trump sugiriera que pronto habría una nueva ronda de conversaciones con Teherán. Esas negociaciones no se han materializado, mientras uno de los principales responsables de seguridad de la República Islámica visitó Omán y Qatar esta semana e intercambió mensajes con los intermediarios estadunidenses.
Las naciones árabes del golfo Pérsico han advertido ya que cualquier ataque podría derivar en otro conflicto en una región que aún se está recuperando de la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza. Mientras, los iraníes están comenzando a cumplir el duelo de 40 días por los miles de fallecidos en la sangrienta represión de Teherán a las protestas a nivel nacional del mes pasado, lo que incrementa la presión interna que enfrenta la República Islámica, golpeada por las sanciones.
El despliegue del USS Gerald R. Ford situará a dos portaaviones estadunidenses y a los buques de guerra que los acompañan en la región. El USS Abraham Lincoln y los destructores con misiles guiados que lo escoltan están ya en el mar Arábigo.
La persona que habló con la agencia The Associated Press sobre el despliegue lo hizo bajo condición de anonimato para poder comentar los movimientos militares.
El Ford, en la fuerza de ataque contra Venezuela
Esto supone un rápido cambio de rumbo para el USS Ford, que Trump envió del mar Mediterráneo al Caribe en octubre, mientras el gobierno reforzaba su enorme presencia militar en la antesala de la sorpresiva incursión del mes pasado que capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.
También parece contradecir la estrategia de seguridad nacional de Trump, que prioriza el hemisferio occidental por encima de otras regiones del mundo.
El presidente estadunidense advirtió ayer a Irán que no alcanzar un acuerdo con la Casa Blanca sería "muy traumático". Teherán y Washington mantuvieron conversaciones indirectas en Omán la semana pasada.

