BRUSELAS, enero 19.- Las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre Groenlandia han desatado indignación y una oleada de actividad diplomática en toda Europa, mientras los líderes consideran posibles contramedidas, incluyendo aranceles de represalia y el uso por primera vez del instrumento anti-coerción de la Unión Europea.
Trump declaró el sábado que impondría un impuesto de importación del 10% a partir de febrero sobre bienes de ocho naciones europeas debido a su oposición al control estadounidense de Groenlandia.
Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, Holanda y Finlandia se enfrentarían al arancel, dijo Trump en una publicación en redes sociales mientras estaba en su club de golf en West Palm Beach, Florida. La tasa aumentará al 25% el 1 de junio si no se llega a un acuerdo para "la compra Completa y Total de Groenlandia" por parte de Estados Unidos, escribió en redes sociales.
Líderes europeos desde Dublín hasta Helsinki condenaron rápidamente el anuncio como coerción económica y enviaron representantes a Bruselas el domingo para una reunión de emergencia.
Si la diplomacia falla, han señalado una nueva disposición para ejercer el poder económico de la Unión Europea de 27 naciones.
"Nuestra prioridad es el diálogo, no escalar. A veces, la forma más responsable de liderazgo es la moderación", indicó el lunes el portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill. “La UE tiene herramientas a su disposición y está preparada para responder si se imponen los aranceles amenazados”.
El valor del comercio de bienes y servicios entre la UE y Estados Unidos ascendió a 1,7 billones de euros (2 billones de dólares) en 2024, o una media de 4.600 millones de euros al día, según la agencia de estadísticas de la UE, Eurostat.

