WASHINGTON. 8 de marzo de 2026. La principal reguladora de medicamentos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), la doctora Tracy Beth Hoeg, trabaja para contratar a un investigador y amigo que quiere que la agencia añada nuevas advertencias a los antidepresivos sobre riesgos no comprobados durante el embarazo, según información obtenida por The Associated Press.
El doctor Adam Urato, especialista en perinatología y crítico de la seguridad de los antidepresivos, presiona a la FDA para que añada una advertencia en recuadro a los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los fármacos que se recetan con más frecuencia para la depresión. A su petición, Urato sostiene que los medicamentos pueden causar complicaciones del embarazo, incluidos abortos espontáneos y anomalías cerebrales fetales que podrían derivar en autismo y otros trastornos infantiles.
Ese cambio propuesto en el etiquetado se ha convertido en una prioridad para Hoeg, quien consulta con regularidad a Urato y trabaja para incorporarlo como empleado de tiempo completo de la FDA, según personas familiarizadas con la situación que hablaron con la AP bajo condición de anonimato para tratar asuntos confidenciales del organismo.
Dentro de la agencia, la estrecha relación de Hoeg con Urato se considera un claro conflicto de intereses que, según los estándares normales de la FDA, daría lugar a que ella se apartara de cualquier trabajo relacionado con la petición. Pero, de acuerdo con las personas familiarizadas con la situación, la funcionaria trabaja activamente para facilitar la revisión de la propuesta de su amigo por parte de la agencia.
Expertos externos señalan que la petición se apoya en datos endebles, incluidos estudios en animales y ensayos pequeños en personas. Temen que una nueva advertencia de la FDA pueda llevar a mujeres embarazadas con suspensión la medicación de manera innecesaria, lo que derivaría en graves riesgos para la salud por depresión no tratada.
“Una advertencia colocada en un cuadro negro es una importante señal de alarma para los profesionales y los pacientes”, manifestó la doctora Jennifer Payne, psiquiatra reproductiva de la Universidad de Virginia. “Lo que falta en esta petición es comprender los riesgos de la enfermedad mental materna durante el embarazo, no solo para la mujer, sino para el embarazo y, en última instancia, para el bebé”.
Los ISRS incluyen la mayoría de los medicamentos para la depresión más vendidos, como Prozac, Paxil, Zoloft y sus equivalentes genéricos.

