Helsinki, Finlandia, 2 de enero. Las autoridades finlandesas arrestaron a dos miembros de la tripulación de un buque de carga en relación con el daño causado esta semana a un cable de telecomunicaciones submarino en el Golfo de Finlandia entre las capitales de Finlandia y Estonia, informaron autoridades.
El daño fue descubierto la madrugada del miércoles en la zona económica exclusiva de Estonia. El cable pertenece al proveedor de servicios de telecomunicaciones finlandés Elisa y se considera una infraestructura submarina crítica.
La policía de Helsinki abrió una investigación por daños criminales agravados, intento de daños criminales agravados e interferencia agravada con las telecomunicaciones.
Las autoridades impusieron prohibiciones de viaje a otros dos miembros de la tripulación como resultado de la investigación en curso, detalló la policía de Helsinki en un comunicado el jueves.
La policía no reveló los rangos de los miembros de la tripulación a bordo del barco, sus nacionalidades u otros detalles.
El buque, llamado Fitburg, estaba registrado en San Vicente y las Granadinas. Había estado viajando de Rusia a Israel. Los 14 miembros de la tripulación son originarios de Rusia, Georgia, Azerbaiyán y Kazajistán y fueron detenidos por las autoridades finlandesas.
El comisionado de Policía Nacional de Finlandia, Ilkka Koskimäki, comentó el miércoles a medios finlandeses que el carguero estuvo arrastrando su ancla durante horas cuando fue descubierto en la zona económica exclusiva de Finlandia. Señaló que los investigadores no están especulando sobre si un actor a nivel estatal estaba detrás del daño.
La Aduana de Finlandia descubrió acero estructural en la carga que se originó en Rusia y está sujeto a sanciones impuestas por la Unión Europea (UE), señaló la agencia en un comunicado.
"La importación de tales bienes sancionados en la UE está prohibida bajo las regulaciones de sanciones de la UE", se lee en el comunicado. "La Aduana de Finlandia continúa investigando la secuencia de eventos y la aplicabilidad de la ley de sanciones de la UE a este caso".
Los cables y tuberías submarinos cruzan una de las rutas marítimas más transitadas de Europa, vinculando a los países nórdicos, bálticos y de Europa Central. Promueven el comercio y la seguridad energética y, en algunos casos, reducen la dependencia de los recursos energéticos rusos.
El año pasado, las autoridades finlandesas acusaron al capitán y a dos oficiales superiores de un buque vinculado a Rusia, el Eagle S, que dañó cables submarinos entre Finlandia y Estonia el día de Navidad de 2024.

