Dallas, EU, 23 de enero de 2026. — Hacía demasiado frío el viernes para ir a la escuela en Chicago y otras ciudades de la región centro-norte de Estados Unidos, ya que comenzaba a intensificarse una enorme tormenta invernal de varios días que podría provocar nieve, aguanieve, hielo y bajas temperaturas, así como extensos cortes de energía a aproximadamente la mitad de la población de Estados Unidos, desde Texas hasta Nueva Inglaterra.
Los meteorólogos advirtieron que los daños, especialmente en las áreas golpeadas por el hielo, podrían rivalizar con los de un huracán. Al menos 177 millones de personas estaban bajo alertas o advertencias de hielo y nieve, mientras que más de 200 millones habían recibido avisos o advertencias de clima frío, las cuales en muchos lugares se superponían.
Maricela Resendiz fue de compras el viernes en Dallas antes de que la tormenta llegara allí. Compró pollo, huevos y algunas pizzas para pasar el fin de semana con su hijo de cinco años y su novio.
“Será una gran tormenta”, dijo, y añadió que sus planes para el fin de semana son “quedarse en casa, simplemente estar fuera del camino”.
El hielo y la nieve podrían comenzar a caer la tarde del viernes en Texas y Oklahoma. Se esperaba que la tormenta se desplazara hacia el sur con lluvia helada y aguanieve, dejando una capa de hielo que rompería ramas de árboles y postes de electricidad.
Luego avanzaría hacia el noreste, dejando caer alrededor de 30 centímetros (un pie) de nieve desde Washington, D.C., hasta Nueva York y Boston, pronosticó el Servicio Meteorológico Nacional. Boston declaró una emergencia por frío durante el fin de semana, y se prevé que la sensación térmica caiga muy por debajo de cero.

