Bunia, República Democrática del Congo, 2 de octubre. El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha cobrado ya la vida de más de cuatro mil personas, indicaron las autoridades, que luchan por contener lo que se ha convertido en el brote de ébola de más rápido crecimiento en la historia.
El Ministerio de Salud hizo públicas las últimas cifras ayer jueves . Según su conteo, fallecieron cuatro mil 018 personas de entre los ocho mil 300 casos registrados desde que se declaró el brote en el este de la República Democrática del Congo el 15 de mayo.
Por su parte, algunos trabajadores sanitarios se concentraron en el epicentro en la provincia de Ituri para exigir el pago de salarios demorados. Entre los inconformes había miembros de equipos de vigilancia. Mostraron pancartas que decían "¡Sin dinero, no hay datos!" y "Sin cobrar durante meses".
Algunos de los trabajadores no han cobrado agosto y septiembre, señaló Biongi Beiza, uno de los manifestantes en Bunia, la capital de Ituri.
"No hay explicación por parte de la administración", aseveró.
Las autoridades congoleñas no han abordado el asunto. Los trabajadores de primera línea se han declarado en huelga varias veces desde el inicio del brote, lo que obstaculiza aún más los esfuerzos para contener la enfermedad.
Un alto funcionario de Naciones Unidas señaló que, a principios de semana, soldados incendiaron un campamento de desplazados afectado por el ébola que albergaba un centro de tránsito para pacientes infectados dentro de un operativo para buscar armas en Kigonze, en las afueras de Bunia, lo que obligó a 19 mil personas a huir del campamento.
Crear centros de tránsito y tratamiento de ébola ha sido una ardua tarea que requiere dinero y personal, ambos escasos, dijo Julien Harneis, el principal coordinador de la ONU para el ébola.
"Cuando perdemos un centro, significa que perdemos capacidad, perdemos inversión y tenemos que empezar de nuevo. Y, sobre todo, significa que la gente no tiene acceso a la atención que realmente necesita", lamentó Harneis.
