PARQUE NACIONAL LOS ALERCES, Argentina. — Estos días, las majestuosas y boscosas laderas de la Patagonia argentina parecen una zona de guerra.
Nubes de humo en forma de hongo se elevan como si fueran el resultado de ataques con misiles. Grandes llamas iluminan el cielo nocturno, tiñendo la luna de un color mango-naranja y transformando las gloriosas vistas que generaciones de escritores y aventureros han impreso en la psique global en algo fantasmal.
Vastas extensiones del Parque Nacional Los Alerces, un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO hogar de árboles de 2.600 años de antigüedad, están ahora en llamas.
Los incendios forestales, entre los peores en décadas que han azotado una región de la Patagonia afectada por la sequía, han devastado más de 45.000 hectáreas de bosques nativos de Argentina en el último mes y medio, obligando a evacuar a miles de residentes y turistas. El lunes, el incendio seguía extendiéndose.
La crisis, con la mayor parte de la temporada de incendios de Argentina aún por delante, ha reavivado la ira hacia el presidente libertario radical del país, Javier Milei, cuya dura política de austeridad en los últimos dos años ha recortado el gasto en programas y agencias que no sólo trabajan para combatir incendios, sino también para proteger parques y prevenir que los incendios se inicien y se propaguen.
"Hay una voluntad política del gobierno actual en Argentina de desmantelar a las instituciones de combate a incendios", afirmó Luis Schinelli, uno de los 16 guardaparques que cubren las 259.000 hectáreas (642.000 acres) del Parque Nacional Los Alerces. "Nos están llevando más allá de nuestros límites".
Después de asumir el cargo con una campaña para rescatar la economía de Argentina de décadas de enorme deuda, Milei recortó el gasto en el Servicio Nacional de Manejo del Fuego en un 80% en 2024 en comparación con el año anterior, desmantelando la agencia responsable de desplegar brigadas, mantener aviones cisterna, comprar equipo adicional y rastrear peligros.
El servicio enfrenta otra reducción del 71% en fondos este año, según un análisis del presupuesto de 2026 por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, o FARN, un grupo argentino de investigación y defensa ambiental.
El retroceso llega en un momento en que el cambio climático está haciendo que el clima extremo sea más frecuente y severo, aumentando el riesgo de incendios forestales.
"Dicen que el cambio climático en vivo no existe, pero lo vivimos igual", expresó el bombero Hernán Mondino, con el rostro manchado de sudor y hollín después de un agotador día combatiendo incendios en el Parque Nacional Los Alerces. "Hasta ahora no vemos ninguna señal de que al gobierno le preocupe nuestra situación".
El Ministerio de Seguridad, que asumió la supervisión de los esfuerzos de lucha contra incendios después de que Milei degradara el Ministerio de Medio Ambiente, no respondió a una solicitud de comentarios.

