DES MOINES, Iowa, EE.UU. — El holandés Huub Lelieveld, pionero en los estándares modernos de seguridad alimentaria, recibió el Premio Mundial de la Alimentación 2026 por sus seis décadas de trabajo para garantizar alimentos seguros y reducir el desperdicio.
Su labor ha evitado millones de casos de enfermedades transmitidas por alimentos y ha permitido que productos más sanos y nutritivos circulen internacionalmente. “Yo solo hice lo que creí que era correcto… quiero que todo el mundo tenga suficiente comida, pero también debe ser segura”, afirmó Lelieveld.
Durante sus primeros años en Unilever, Lelieveld identificó que muchos procesos de producción eran ineficientes y dependían en exceso de químicos, conservantes y procedimientos complicados. Junto con su equipo, desarrolló métodos y equipos de producción higiénicos, haciendo los alimentos más seguros sin comprometer su sabor ni valor nutricional.
Tras demostrar que estos procesos funcionaban, Unilever autorizó la publicación de su investigación, permitiendo que su tecnología se difundiera globalmente. Lelieveld enfatiza: “No se debe competir en seguridad alimentaria; difundir la tecnología higiénica es muy importante”.
Según la Organización Mundial de la Salud, los alimentos inseguros provocan 600 millones de enfermedades y 420.000 muertes cada año. El trabajo de Lelieveld ha beneficiado a millones de personas al traducir la ciencia de la seguridad alimentaria en regulaciones y prácticas adoptadas por decenas de países.
Después de cuatro décadas en Unilever, Lelieveld fundó en 2004 la Global Harmonization Initiative (GHI), una organización que promueve estándares globales de seguridad alimentaria y educación para científicos y productores, buscando garantizar alimentos seguros incluso en contextos donde el transporte internacional es limitado.
“El acceso a alimentos seguros es un derecho universal, una filosofía compartida por Norman Borlaug, fundador del Premio Mundial de la Alimentación”, indicó Mashal Husain, presidenta de la fundación del premio.
El galardón incluye un reconocimiento de 500.000 dólares y consolida la labor de Lelieveld como un referente mundial en seguridad alimentaria, combinando ciencia, innovación y regulaciones globales para proteger la salud de millones de personas.

